miércoles, 9 de septiembre de 2026

MIEDOS / FOBIAS DE LOS ADULTOS MAYORES

MIEDOS Y FOBIAS DE LOS ADULTOS MAYORES


Conviene empezar con una precisión: los miedos y fobias sobre los que escribiré no son exclusivos de los adultos mayores pero lo que se diga de ellos estará enfocado a los que hemos llegado a los sesenta años de edad y seguimos con vida; otros miedos habrá en otras edades pero aquí no los abordaré.

Definamos conceptos del título para evitar confusiones.

En psicología el MIEDO es una reacción emotiva frente a un peligro reconocido como tal en estado de conciencia. El Colegio de México lo define como una sensación que se experimenta ante algún peligro, posible daño o algo desconocido, y que se manifiesta generalmente con pérdida de la seguridad, actitudes poco racionales, temblor, escalofríos, palidez, temor, etc,., por ejemplo el miedo a la muerte, el miedo al castigo. 

Ander-Egg define FOBIA como repulsión o temor desproporcionado, injustificado y persistente que se experimenta ante una actividad, objeto, un ser vivo o situación que habitualmente no es temible.
    Se han clasificado fobias comunes o corrientes, como son el miedo a la muerte, a la enfermedad; y fobias específicas, es decir, miedo a circunstancias y objetos específicos que no son temidos por personas "normales" como el miedo a ciertos insectos o a espacios abiertos o cerrados. 


Miedo y Fobia son palabras de uso común,sin embargo aluden a orígenes distintos; el miedo es una reacción natural y útil ante una situación o amenaza real que pone en riesgo la integridad física o emocional; nos ayuda a sobrevivir, nos prepara para defendernos; el miedo <<desaparece>> cuando el peligro termina. La fobia es un problema de salud mental que aparece ante objetos o situaciones que no necesariamente implican un peligro verdadero, genera una reacción desproporcionada, ataques de pánico o deseos intensos de huída.
    Bajo estas consideraciones, abordemos los miedos y/o fobias de los ADULTOS MAYORES, grupo poblacional al que - de acuerdo con la ONU -pertenecen todas las personas a partir de los sesenta años de edad. 

Escribiré en esta publicación a partir de mi experiencia y mis saberes, complementados con lecturas en sitios dedicados al estudio de los adultos mayores. Sí, yo soy un adulto mayor y tengo miedos: a la soledad "acompañada", a morir antes que los que amo y ayudo, a la depresión, ... a esos miedos se agregan la disminución progresiva de mis habilidades físicas y la pérdida - lenta - de la masa muscular. Con mi lectura busco saber y busco también encontrar paliativos y mejorar mi calidad de vida.


Con la vejez no solo llegan las arrugas y la jubilación, también llegan temores nuevos, silenciosos y, muchas veces, invisibles que afectan el bienestar psicológico. Aunque la experiencia de vida puede aportar seguridad, los adultos mayores son vulnerables, necesitan comprensión y ayuda para <dominar/superar/vencer/controlar/utilizar/aprovechar> sus miedos.
    Las personas mayores pueden sentir miedo o temor ante el reto de adaptarse a los avances de la tecnología, enfrentar el riesgo de caídas o continuar en su trabajo porque su pensión será insuficiente para las necesidades propias de la vejez, especialmente el cuidado de la salud.
    El miedo produce ansiedad y también puede derivar en odio: ansiedad por la falta de preparación para los cambios que la vejez demanda, "el odio es a menudo la compensación mediante la que un hombre asustado se resarce de los sufrimientos del miedo. Cuanto más miedo tenga, más odiará" (Lewis, P.130), es probable que se sientan sin recursos económicos suficientes, sin una red social que los apoye en su necesidad, el alejamiento de los hijos, cambios bruscos en el estilo de vida, el deterioro progresivo de la autonomía personal, ... cualquiera que sea el origen, es un hecho que el miedo llega para quedarse; es posible minimizarlo y/o superarlo pero no desaparecerá.
    Los  miedos que enumero son - quizá - los más profundos, muchos otros habrá que no se mencionen aquí, pero existen; ninguno de ellos es "el más/menos importante"; es la circunstancia del adulto mayor lo que le da jerarquía, por eso el orden en que se abordan es arbitrario.

La soledad no deseada.

El sentimiento de soledad es una experiencia negativa, desagradable, que ocurre cuando la red de relaciones sociales de la persona es deficiente en calidad y/o cantidad; es un fenómenos complejo y multidimensional cuyos origenes son diversos; aquí se mencionan algunos: 
    Con el retiro laboral (jubilación o no) empieza la "desaparición", los círculos sociales se estrechan, no más reuniones, celebraciones, fiestas o "invitaciones forzadas" que alimenten el gregarismo <<necesidad de ser parte de algún grupo social, buscar aprobación colectiva, seguir moda, comentar la vida y obra del vecino/colega>>.
   


Cuando se llega a los 60's generalmente los hijos se han ido de casa, ya sea por que independizado, porque han formado su familia, porque su trabajo los llevo a otro lugar y, ocupados en sus vidas, se olvidan de sus padres durante períodos de tiempo cada vez mayores; paradójicamente, en estos tiempos en que las tecnología pone el mundo al alcance de un click, los adultos mayores terminan el día esperando un mensaje o una llamada que no llegó, o una visita de fin de semana que no se realizó. ¿Visitar a tus hijos sin que te inviten? olvídalo, te sentirás como adorno, trastornas sus rutinas, no saben que hacer contigo y terminas por sentirte intruso en sus vidas.
    El funeral (exequias) de tus amigos es motivo para encontrarte con tus contemporáneos, para reflexionar en lo efímero de la existencia (la tuya), repasar la lista de "los que ya se adelantaron" y pensar en el día en que llegue tu momento.

Cualquiera que sea la causa, la soledad no deseada en los ancianos es una emoción desgastante que generalmente deriva en depresión, ansiedad, nerviosismo o angustia o en episodios alternados de algunas de ellas, adicionalmente, aumenta el riesgo de deterioro cognitivo.

Sí, una soledad así, es de temor (o debiera decir de terror); y sucede, tiene rostro y tiene nombre; es nuestro pariente, un vecino, un conocido que vive cerca o soy yo mismo. 
    La gran paradoja es que, conociéndola y/o viviéndola, no la enfrentemos: una visita "casual" al vecino para compartir una taza de café y un rato de plática son buen principo; no tiene que ser diario, quizá cada tercer día; combinar la visita con un paseo por la calle es otra opción... una caminata matinal o vespertina en donde haya más gente, agregarse a un club o a una actividad colectiva, ... seguro alguna de las estrategias que propone Fernández podemos aplicarla a nosotros mismos o al vecino que conocemos.

Enfermedades y dependencia física.


La salud en tema central en la vida del adulto mayor. El miedo a enfermar <de lo que sea>, a lesionarse o desarrollar una enfermedad degenerativa siempre esta presente; el miedo se potencia si alguien de la familia lo padece o lo padeció (conviene recordar que algunas enfermedades degenerativas son hereditarias, o si alguien cercano ya lo ha vivido.
    Los cambios que se sufren en la salud, la movilidad y la independencia derivan en miedo a perder el control sobre la propia vida, paulatinamente se desarrolla el miedo a la pérdida de la autonomía/independencia: depender de otros para comer, asearse, salir a la calle, merma profundamente la autoestima; ser vulnerables por el hecho de hacerse cada vez más dependientes de otros miembros de su familia (cuando lo hay) o de un cuidador externo aumenta el estrés, la angustia y deteriora la calidad de vida.
    Cualquier acto relacionado con la movilidad, como la disminución de la capacidad para subir o bajar escaleras, entrar o salir del auto o caminar sin ayuda es una fuente de preocupación/temor para los adultos mayores, que ven limitada su capacidad para participar en actividades cotidianas y mantener un estilo de vida activo.
    
    Sí, conozco este miedo, vivo este miedo; de cuando en cuando lo comento con mi esposa y -entre broma y broma- surge la posibilidad de mudarnos a una residencia para ancianos; son pocas las esperanzas de que nuestros hijos tomen la responsabilidad de nuestro cuidado.
    Y si, por gracia del destino, es tu compañero(a) de vida quien desarrolla un enfermedad <degenerativa o no> que lo incapacite, entonces el miedo se maximiza; es ahora tu cuidado personal y el cuidado de otro que depende de ti; ver esa situación en el vecino es desgastante, vivirlo es agotador, practicamente te olvidas de tu vida.

Caídas y lesiones: una amenaza constante.

Las caídas, que para cualquier edad podría ser una simple torpeza, para los adultos mayores son un temor real. Un resbalón puede traducirse -en el mejor de los casos- en una fractura de cadera, una larga hospitalización y una recuperación lenta; un escenario no deseable pero posible es la pérdida definitiva de la independencia; Este miedo puede llevar a que el adulto mayor evite moverse, que adopte comportamientos cautelosos o que evite ciertas actividades que percibe como de riesgo; estas "precauciones" limitan su vida social y, paradójicamente, aumentar su fragilidad.
    Los adultos mayores tenemos casi prohibido el uso de las escaleras; triple precaución con esas pequeñas que se usan en la cocina para alcanzar un artículo en lo alto de la alacena, una caída de las que se ocupan para pintar, podar, trepar al techo, es -muy seguramente- una lesión permanente o la muerte. La experiencia me lo ha enseñado.

Inseguridad económica.

Los adultos mayores se preocupan por no tener dinero suficiente para cubrir sus necesidades básicas o para hacer frente a gastos imprevistos como facturas médicas, reparaciones en el hogar o ayuda en los quehaceres cotidianos. La preocupación se torna en angustia o ansiedad si sus ingresos fijos son limitados o si los ahorros son escasos o inexistentes.
    No todos los adultos mayores llegan a la jubilación con una pensión suficiente o una economía saneada; muchos de ellos ni siquiera piensan en retirarse de la vida económicamente activa precisamente porque no tendrán pensión. En estos dos escenarios, el adulto mayor solo sobrevive; la tranquilidad, el descanso, el disfrute del tiempo libre es solo un ideal al que nunca llegará.
    Ahora bien, se puede pensar que en México ese ideal es alcanzable pues el gobierno ha dispuesto de una pensión universal de $3,200.°° mensuales para cada adulto mayor; este ingreso los sitúa apenas por encima de la línea de pobreza extrema que - de acuerdo con el INEGI - en agosto de 2026 es de aproximadamente $2,500.°° mensuales para el área urbana y de $1,950.°° mensuales para el área rural. Para permanencer enfocado en los miedos, no se discute aquí si esos ingresos son o no suficientes para superar el que deriva de la inseguridad económica. 

Cambios tecnológicos / miedo a lo desconocido.


Para las personas mayores los avances tecnológicos [los teléfonos inteligentes, las computadoras, las aplicaciones de todo tipo, la televisión por streaming...] son fuente de frustración y ansiedad. No comprender como funciona una app del banco; el uso de los cajeros automáticos, no poder hacer una cita médica online, sentirse incapaz de cambiar de canal en el televisor... los hace sentirse excluídos. 
    El desarrollo de habilidades para moverse en el mundo digital requiere paciencia de ambos - el enseñante y el aprendiente -, práctica cotidiana; ante el aumento en las estafas dirigidas a personas mayores, ya sea por teléfono, por internet, por parte de conocidos/familiares y/o por el que "ayuda" en el uso del cajero automático pues genera desconfianza que se transforma en ansiedad ante la necesidad de uso. 
    Mucho hay de verdad en la filosofía popular dice que chango viejo no aprende maroma nueva, los que ahora somos adultos mayores crecimos en un mundo digital y llegamos a viejos en el desenfreno del desarrollo tecnológico; un día despertamos dentro de ese mundo digital donde todo se volvió  presionar teclas; no nos ofrecieron -y tampoco solicitamos- entrenamiento; consecuencia de ello ya se anotó líneas arriba. 

El miedo a la muerte.


Este miedo parece ilógico, todo lo que tiene vida va a morir, es ley natural; uno no debiera tener miedo sino prepararse, pero la sensación de su proximidad genera angustia; también esa sensación es ilógica; la muerte llega a cualquier edad, una persona puede morir al nacer o vivir -en estricto sentido biologico- más de cien años; en los adultos mayores el miedo a morir tiene distintos orígenes, algunos de ellos son: 
  • Asuntos pendientes de resolver [casi siempre baladíes como ayudar en la crianza de los nietos, hacer testamento cuando tenemos algún bien por heredar, terminar una construcción, y quince asuntos más que nos inventamos para no morir].
  • Tener la responsabilidad de la crianza de nietos huérfanos menores de edad.
  • Ser cuidador/asistente de otro adulto mayor -generalmente el conyuge/compañero de vida- incapacitado o de algún hijo en situación de discapacidad física y/o intelectual.
  • Morir en la soledad.
  • La pérdida de seres queridos cuando la muerte ha sido entre sufrimientos; es pertinente decir que la muerte también es esperada o deseada cuando se enfrenta una enfermedad degenerativa o alguna enfermedad en fase terminal sin los recursos suficientes para pagar los cuidados paliativos, cuando se han quedado sin su compañero de vida,
Hablar abiertamente sobre la muerte, expresar los deseos y temores, tener acompañamiento emocional y/o espiritual son herramientas valiosas para superar/dominar este temor.


De mis miedos, el más difícil de dominar es: la muerte, tengo miedo de morir, no por asuntos de herencias pendientes sino porque mi compañera de vida [desde 1984 y contando] muestra indicios de una enfermedad degenerativa que paulatinamente la incapacitará para manejar su vida; con el tiempo su dependendencia será total y nuestros hijos han hecho sus vidas lejos de nosotros; así que no, no quiero morir, no quiero tener caídas que me incapaciten ni temporal ni definitivamente.
    Mi otro miedo casi tan angustiante como a la muerte es la soledad; que paradójico es que tenga yo amigos y me sienta solo; que tenga hijos y los sienta ausentes, ocupados en sus vidas y enfrentando sus retos. Los otros miedos están bajo control, hasta ahora.


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Estrategias útiles para <dominar/superar/vencer/controlar/utilizar/aprovechar> los miedos.


Para afrontar los miedos de las personas mayores, se sugiere:
  • Escucha activa y validación.- Dejar que expresen lo que sienten, sin juzgar. Quizá no buscan soluciones sino comprensión.
  • Promoción de la autonomía.- Animarlos a tomar decisiones y respetar sus tiempos refuerza su autoestima y percepción de control.
  • Apoyo emocional y social.- Fomentar el contacto con familiares, amigos, cuidadores  y personas en situaciones similares. La pertenencia al grupo es esencial para fortalecer el vínculo afectivo y aliviar la carga emocional.
  • Promover la autonomía.- Involucrar a los mayores en la toma de decisiones y parmitirles mantener cierto control sobre su estilo de vida es esencial para preservar su dignidad y su autoestima 
  • Estimulación física y cognitiva.- El ejercicio, las manualidades, la lectura y/o el aprendizaje de algo nuevo  ayudan a reducir la ansiedad.
  • Asistencia profesional.- La visita -cuando es económicamente posible- a un gerontopsicologo ayuda a trabajar con los miedos y mejora la calidad de vida.
  • Crear rutinas.- Las rutinas dan seguridad. Tener horarios para comer, dormir o salir a pasear hace una gran diferencia en positivo.
  • Fomentar la actividad física.- Realizar ejercicios suaves (caminar, nadar, yoga adaptado) y adaptados a sus necesidades y capacidades. Mantener una vida lo más activa posible los ayuda a rebajarlos niveles de estrés y ansiedad. 
  • Adaptar el entorno para minimizar riesgos (evitar alfombras, instalar/asegurar barandillas, barras de apoyo en el baño, y demás aditamentos que faciliten la movilidad
  • Asistir a talleres específicos [uso básico de teléfonos inteligentes, correo electrónico, navegación en los sitios de instituciones oficiales <salud, bancos, y otros en donde deban consultarse documentos personales>].  

Mucho se ha publicado sobre este tema; la información es abundante, la atención real a los adultos mayores es escasa, ... al menos en mi pueblo.

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FUENTES DE INFORMACIÓN

Ander-Egg, Ezequiel. (s.f.). Diccionario de Psicología. 2Ed. Brujas. Consultado el 03 de Septiembre de 2026 en http://biblioteca.usfa.edu.bo/cgi-bin/koha/opac-retrieve-file.pl?id=8f5fa528e361ebd4ada361cc72a045a4

El Colegio de México. (2026). Miedo. En Diccionario del español de México. Recuperado en 03 de septiembre de 2026, de https://dem.colmex.mx/Ver/miedo

FASS Fundación Atilano Sánchez Sánchez. (s.f.). ¿Cuáles son los miedos y fobias más comunes en personas mayores?. Consultado el 03 de Septiembre de 2026. De https://fundacionfass.org/general/cuales-son-los-miedos-y-fobias-mas-comunes-en-personas-mayores/

Fernández, Patricia. (16 de Julio de 2025). ¿De qué tienen miedo los mayores? Una mirada profunda a sus inquietudes. Plusesmas.com. https://www.plusesmas.com/jubilacion/de-que-tienen-miedo-los-mayores-una-mirada-profunda-a-sus-inquietudes/

INEGI. (11 de agosto de 2026). Desarrollo Social. Líneas de Pobreza. Consultado el 7 de Septiembre de 2026 en https://www.inegi.org.mx/desarrollosocial/lp/

Lewis, C.S. (2006). Cartas del diablo a su sobrino. HarperCollins Publishers. © 1977 Trad. Miguel Marías.

Palma-Ayllón, Elena, & Escarabajal-Arrieta, María Dolores. (2021). Efectos de la soledad en la salud de las personas mayores. Gerokomos, 32(1), 22-25. Epub 05 de abril de 2021.https://dx.doi.org/10.4321/s1134-928x2021000100006

Redacción Revista Plural. (Febrero 2024). Miedos y fobias de los mayores como afrontarlos. Revista Plural. MIEDOS Y FOBIAS DE LOS MAYORES CÓMO AFRONTARLOS - Revista Plural

Sánchez, C. (08 de febrero de 2019). Normas APA – 7ma (séptima) edición. Normas APA (7ma edición). https://normas-apa.org/

Vértices psicólogos. (2025). Diccionario de psicología.  En http://www.verticespsicologos.com/agora-psicologia/diccionario/m

FIN 


 

miércoles, 26 de agosto de 2026

¿MAYATE, CHACAL O CHICHIFO?

 Esta publicación nació cuando encontré distintas menciones sobre "Mayates", leí algunas de las publiacciones y pensé que serían buen complemento a una breve investigación documental que hice sobre ser puto en México; está será también una colección de imagenes y extractos de artículos que podrán encontrarse sin problemas en el mundo digital. 

Empecemos con la publicación que despertó la curiosidad.... 

#OMG Qué es un Mayate?

Un mayate en argot de la comunidad LGBT+ es un hombre heterosexual o bisexual que mantiene relaciones sexuales con otros hombres, adoptando exclusivamente el rol activo (el penetrador).

    Este término es especialmente común en México y otros países de América Latina.

Características principales:

Identidad: No se identifica como gay, sino como un hombre "hetero" que simplemente busca satisfacer un deseo sexual con otro hombre.
Rol Sexual: En el acto intimo es estrictamente el activo, buscando preservar su idea de masculinidad.
Exhibición de masculinidad: Por lo general suelen ser hombres de apariencia ruda, tosca o varonil. 
Ocultamiento: Frecuentemente mantienen una doble vida, ocultando estas prácticas a su entorno heterosexual.

Origen del término y su uso: La palabra proviene de náhuatl máyatl que significa escarabajo. Antiguamente se usaba como un insulto homofóbico, asociando a los homosexuales con dicho insecto por considerarlo "sucio" o desagradable. Con el tiempo, la comunidad adoptó el término para referirse especificamente a este arquetipo de hombre.

En el argot urbano existen otros conceptos similares que suelen confundirse, pero que tienen matices distintos, veamos algunos:
    - Mayate: Hombre heterosexual que asume el rol 100% activo y suele ocultar su orientación.
    - Chacal: Hombre de apariencia ruda o musculosa, a menudo gay o bisexual, que se relaciona en el ambiente y disfruta de una vida sexual activa y abierta.
    - Chichifo: Joven atractivo que ejerce el trabajo sexual o intercambia favores sexuales por dinero o regalos con hombres homosexuales mayores.
    - Macho calado: Hombre que se asume heterosexual, pero ha tenido experiencias sexuales con otros hombres.

Del "Ensayo del mayate" de Rojas Morgado, recupero los siguientes extractos:

    Esta curiosa palabra (mayate) se origina en unos escarabajos llamados mayates que tienen atracción por el excremento y el resultado es una asociación de sentido con el sexo anal. Mayate, en la jerga del ambiente (LGBT+) es el hombre que tiene sexo con otro hombre, generalmente es de rol activo y busca una compensación por sus favores sexuales.

    [...] existe una gradación clara entre chichifo, mayate y chacal. El primero puede considerarse el scort, el que ofrece un sexoservicio con tarifas establecidas; el segundo pide algo a cambio de ser un amigo sexual; el tercero es el que bajo algunas circunstancias accede a tener sexo casual con o sin retribución.En este contexto se le atribuye a estos estereotipos un carácter de oferta y demanda. El entorno económico y la necesidad dan los incentivos que llevan a transitar de un nicho de mercado a otro. 

    [...] Carlos Monsiváis hizo una bella crónica sobre el tema: "El chacal es el joven proletario de aspecto índigena o recién mestizo [...] El chacal es la sensualidad proletaria, el gesto que los expertos en complacencias no descifran, el cuerpo que proviene del gimnasio de la vida, del trabajo duro, de las polvaredas del futbol amateur o llanero". [...] El chacalón [ampliación de esta idea] está muy bien representado en esos caballeros de clase trabajadora que llegan a la cúspide de su atractivo físico a los 40  años. otra ampliación es el "chaka", ad hoc con el entorno de violencia prevaleciente, parece recién salido del centro penitenciario, su fortaleza se expresa en el porte gangsteril  y transgresor, suele ser devoto de San Judas Tadeo o la Santa Muerte.

 

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  En Méxco ser mayate o chacal tiene implicaciones  muy cercanas con el color de la piel. [...] las personas de piel morena tienen mayor rezago educativo en comparación con las personas de piel clara. Frente a la vulnerabilidad que la baja escolaridad y la tez acarrean, una opción es sacar provecho de su capital sexual. Imponerse a otros hombres en una relación de poder por medio del rol dominante.  

    Los lugares de cruising (baños públicos, saunas, cines porno gay, etc.) solía ser los lugares más frecuentes del mayateo y chacaleo. (...) Los mayates también están en los gimnasios, bares y universidades, es decir, casi en todos lados. Lo más importante es la oportunidad de hacer contacto en privado con el prospecto para que "la parte pagadora" haga su oferta.

    Algunos chichifos o scorts ofrecen sus servicios de forma abierta. En cambio los mayates rara vez se asumen como tal, son solo chavos "buena onda", más tolerantes y accesibles hacia los gays.Los chacales tampoco suelen definirse a sí mismos en ese grupo, son solo hombres de familia que luchan por el sustento diario, cuyo estrés laboral suele mitigarse con cervezas y alguna buena compañía, o lo que caiga pues. [...] Algunos investigadores saben que la bisexualidad, con todo y su amplitud, no alcanza para describir la pluralidad de experiencias entre chichifos, mayates y chacales. En su lugar prefieren usar el término "hombres que tienen sexo con hombres", porque pensarse como bisexual o pansexual implica cierto grado de autodefinición al que no han llegado esos individuos. 

    En ensayo, Rojas Morgado alude frecuentemente al Blog del Mayate como un sitio en el que se puede encontrar bastante contenido sobre este tema. Si al lector le interesa, el vínculo está abierto. 

La Doctora Córdova, investigadora de la Universidad Veracruzana, escribió para La Jornada en línea Entre chichifos, mayates y chacales,  un artículo sobre el trabajo sexual masculino [focalizado en la ciudad de Xalapa, Ver. pero los conceptos abordados son geneales], dice que - en teoría los servicios sexuales proporcionados por varones están dirigidos a ambos sexos pero el grueso de la clientela está conformada por hombres. 

    Córdova confirma en el origen nahuatl de la palabra chacal en referencia a los escarabajos estercoleros y aludiendo claramente al coito anal, chacal es un trabajador sexual masculino que ofrece servicios a varones. Coincide con Rojas en que el chacal ha de mostrar cierta dosis de agresividad, vulgaridad y rudeza; características que se asocian con un supermacho, ocupan casi siempre la posición activa durante el ejercicio de su trabajo, pues el éxito de los "mayates" depende de la imagen de machos; sin embargo, ocasionalmente aceptan proporcionar al cliente, previo acuerdo económico, la llamada ida y vuelta: te doy tanto por la ida, pero tanto más por la vuelta.

    Una característica de muchos mayates es mantener relaciones de pareja con mujeres, ya sea porque responde a su preferencia sexual o por ser una manera de refrendasr su virilidad mediante "verdaderas" relaciones amorosas heterosexuales.

    Sin embargo, la ilusión de un buen número de mayates es atraer y enamorar a un cliente lo suficientemente adinerado que se encuentre dispuesto a satisfacer todos sus requerimientos económicos. [...] Una variante del sexoservidor activo es el llamado chichifo, el cual podemos identificar con la figura del gigoló. Se caracteriza por establecer relaciones más o menos duraderas con algunos de sus clientes, que le proporciona regalos, dinero en efectivo y, a veces, vivienda,, a cambio de cierta exclusividad sexual. 

    En cuanto a los lugares de encuentro preferidos por los mayates, chichifos y chacales, Córdova menciona a los parques, las "clínicas de masajes y la sección de anuncios clasificados de los periódicos en donde se ofrecen "chicos universitarios discretos" dispuestos a cumplir fantasías, brindar "sexishows" o "servicio a parejas" más otras variantes del comercio sexual.


Mayates, chacales y/o chichifos son actores universales aunque se asocian generalmente a los movimientos LGBT+, a finales de Junio de 2026, en Yucatán, nació El festival del Mayate, un evento ficticio y humorístico en respuesta a la negativa de la autoridad municipal de autorizar una fiesta del orgullo gay. El cartel del festival mencionaba de manera irónica que Tahmek, Yucatán era la Tierra de Mayate y anunciaba la "Primera Convención del Mayate" con fines de burla hacia las autoridades locales y para exhibir su intolerancia. La ironía, el espíritu festivo del mexicano y las redes sociales popularizaron el evento y lo replicaron en distintas ciudades del país. Desde luego que el evento nunca se realizó en ninguna de las ciudades en las que anunció, sirvió solo como acto de protesta creativa y humorística que combina referencias al insecto mayate con la reivindicación de derechos y visibilidad de la comunidad LGBT+

 





Hay un artículo llamado Chacales: fotografías del machismo que se acuesta con hombres en el sitio Cultura Colectiva; de allí, son las fotografías y el extracto siguientes: 

El chacal encarna una hipermasculinidad marcada: espalda ancha, brazos gruesos y fuertes, rudo y agresivo. Además de un cliche calsista nacional: el del personaje callejero, violento, irreverente, descuidado y agresivo, que no pone especial empeño en verse bien.
    En el aspecto sexual, generalmente ocupan el papel activo. Él es el que toma el control; somete y ordena. La idea general del chacal, mantiene en el imaginario que se trata de personas de clase baja, sin educación formal y un machismo disfrazado de homoerotismo.
    No les interesa seguir una norma no convención, no pretende impresionar ni llamar la atención con ademanes femeninos. Exaltan su masculinidad, incluso se refieren a sus parejas hombres como si se tratara de mujeres.
    Los comportamientos de "macho" no se eliminan en absoluto. Ellos continúan asumiéndose como los poderosos, los dominantes, los que tienen asolutamente todo bajo control. No es el caso de todos y es injusto pretender generalizar conductas. Sin embargo, muchos de ellos están casados e incluso tienen una familia completa; solo ocasionalmente se encuentran con otros hombres para una relación eventual y efímera.


Fin de la publicación


FUENTES DE INFORMACIÓN 

CÓRDOVA Plaza, Rocío. (2002). Entre chichifos, mayates y chacales. Letras. ls-veracruz.html 

ROJAS Morgado, Salvador. (11 de Febrero de 2026). El ensayo del mayate. Letras Insomnes. Quinto aniversario 08/2025. https://letrasinsomnes.com/el-ensayo-del-mayate/

SIN Filtro Humanae (01 de Agosto de 2026). ¿Qué es un Mayate? Un mayate en el argot de la comunidad LGBT + es un hombre heterosexual o bisexual que mantiene relaciones sexuales con otros hombres, adoptando exclusivamente el rol activo (el penetrador). Publicación de Facebook. https://www.facebook.com/sinfiltroqro/posts/pfbid0vVB4WQTZ9AanQcSHk4qh6zLKhZzx6RYnreC43T6gSWJWtdLNbQ9fm1zWahgNsaqvl?locale=es_LA

jueves, 11 de diciembre de 2025

"EL CHE" GUEVARA. ¿REVOLUCIONARIO O CRIMINAL?


Escribir sobre este personaje parece ocioso; teclear su nombre en el buscador de cualquier navegador nos envía a muchas páginas en las que se habla de su vida, su obra revolucionaria y, en general, sus andanzas por el mundo, en casi todas ellas recibe un trato de héroe, muy escasas son las páginas que exploran su lado humano (que no opuesto); en esta publicación recupero y reproduzco un par de esas publicaciones con la intención de complementar lo que ya sé de él. Las ilustraciones forman parte de las publicaciones originales, los hipervínculos son -en algunos casos- aportación personal. 

Empezaré mi publicación con el párrafo íntegro de Waldam con la intención de comprender la complejidad del personaje: 

Si, como escribía Borges, en cada hombre hay por lo menos dos o tres hombres, no podemos dejar de reconocer que es una labor monumental escribir la biografía de una figura tan controvertida, de innumerables rostros, de personalidad multifácetica; una figura épica que desarrolló una teoría de la revolución latinoamericana y que anhelaba unificar a America Latina mediante la revolución armada pero que fue, durante largo tiempo, fiel a la ortodoxia stalinista; un hombre que fue artífice de la concepción del "hombre nuevo", ejemplo de una nueva cultura, una nueva sensibilidad y nuevas alternativas de vida pero que, al mismo tiempo, fue el responsable de decenas de ejecuciones después de triunfo de la revolución cubana; un personaje que simbolizó la búsqueda de la revolución a escala mundial para la izquierda latinoamericana y los intelectuales europeos y, simultáneamente, un individuo implacable y soberbio, un estratega fallido que fracasó dos veces (...) y cuyas políticas económicas en Cuba fueron ineficaces al poco tiempo de implementadas. 


Vayamos ahora a la publicación de Mar Pichel, el 6 de Octubre de 2017 en BBC NEWS|MUNDO y se titula "Creo que hay una gigantesca mentira alrededor del Che": Jacobo Machover, el escritor cubano que califica de asesino a Ernesto Guevara a 50 años de su muerte.
 

Se trata de una figura que ha sido magnificada por todas partes del mundo. Se lo considera un héroe revolucionario, un romántico, un humanista, cuando en realidad en mi país, en Cuba, ha sido uno de los principales responsables de las ejecuciones que se produjeron en 1959 e incluso antes, cuando estaba en la Sierra Maestra con Fidel Castro.

A mi me parece que es una vergüenza seguir mostrando afiches y camisetas con la cara de alguien que es un verdadero asesino, y sin ninguna razón, de gente que no ha sido juzgada.

Cuando había juicios, duraban media hora o ni siquiera eso y la gente era condenada sistemáticamente bajo pretexto de haber sido esbirros de la dictadura de (Fulgencio) Batista, pero eso no era comprobado. No fueron juicios dignos.

Creo que hay una gigantesca mentira alrededor de ese hombre que le profería un culto a la muerte desde siempre, desde incluso antes de ser revolucionario y estar con las tropas de Fidel Castro y luego en Bolivia.

El Che Guevara escribía en su diario de viajes por América Latina durante su primer viaje en 1951 - 1952; "Degollaré a todos mis enemigos", lo que da una idea de la patología de ese hombre.

Él escribe en su mensaje a la Tricontinental en 1967, poco antes de morir en Bolivia, que el revolucionario debe ser una máquina de matar. Todos sus discursos están llenos de ese tipo de culto a la muerte, la muerte de los demás, no la suya.

Él declaraba en las Naciones Unidas en 1964; "Hemos fusilado, fusilamos, y seguiremos fusilando mientras sea necesario", es algo que es absolutamente inadmisible. 

(...) cuando es capturado por el Ejército boliviano él grita: "No disparen. Soy el Che Guevara. Valgo más vivo que muerto". (...) lo que yo le reprocho - en nombre de los descendientes de los que él hizo ejecutar - es que él estaba dispuesto a matar por sus ideas sin la más mínima compasión ni piedad. 

Cuando él hizo ejecutar a la gente en la fortaleza de La Cabaña, en 1959, son cerca de 200 ejecuciones. En ese momento no había guerrilla, no había guerra. El ejército de Batista había sido derrotado, no había la más mínima resistencia. Esas ejecuciones fueron a sangre fría. 

Él fue nombrado presidente del Banco Nacional de Cuba, fue una catástrofe absoluta. El peso cubano perdió todo su valor frente a las demás monedas extranjeras.

Él defendía una noción que era la de los estímulos morales contra los estímulos materiales. Pensaba que dando banderitas, dando medallitas honoríficas a los trabajadores cubanos ellos iban a aumentar la producción y a trabajar voluntariamente. Era algo absolutamente utópico, pero no utópico en el buen sentido de la palabra, sino que eso podía llevar a una ideología totalitaria.

Otro aspecto en el que el Che puede ser extraordinariamente criticado es que fue él quien creó el primer campo de trabajo en Cuba, (...) donde metían a funcionarios o militantes del Partido Comunista que no habían cumplido con las normas, que no eran lo suficientemente revolucionarios. 
    Ese fue el primer paso hacia los campos de trabajo forzado que hubo en Cuba en los años 60, tristemente conocidos como Unidad Militar de Ayuda a la Producción (UMAP), donde fueron encerrados homosexuales, católicos, adeptos de las religiones afrocubanas...
    El Che Guevara tiene una gran responsabilidad en la creación de esos campos que fueron una vergüenza para el régimen castrista.

El Che Guevara, segundo a la izquierda, con
otros compañeros de la guerrilla boliviana en 1967
Daniel Alarcón Ramírez, "Benigno", que había sido compañero del Che Guevara en la guerilla en la Sierra Maestra, en el Congo y sobreviviente de la guerrilla en Bolivia, contó como en La Cabaña el Che se sentaba en un muro, fumando su puro, viendo las ejecuciones. Él llegó a la conclusión de que antes le tenía admiración al Che Guevara. Después de muchos años, se dio cuenta de que lo que le tenía era miedo, toda esa admiración se transformó en miedo. 
Del artículo de Donovan, publicado originalmente en inglés y traducido por IA, tomo las siguientes afirmaciones.

El Che Guevara (...) tuvo una vida marcada por actos criminales poco heroicos y más derrotas que victorias.

Aunque famoso por su imagen tranquila, el Che Guevara fue un revolucionario despiadado (...) que encarnaba intelecto, visión y liderazgo junto con sus acciones más oscuras.

El Che Guevara no fue gran cosa. Su corta y tensa vida, luchando contra el hombre, estuvo plagada de más derrotas que victorias, y marcada (...) por algunos actos criminales cobardes y decididamente poco heroicos, incluso su muerte, a los 39 años en 1967, fue en realidad triste y sin ceremonias, nada digna.

Nacido en familia de padres adinerados, viajó por Sudamérica, donde conoció la díficil situación de los pobres y la clase trabajadora. La pobreza que presenció y los gobiernos a menudo corruptos e intransigentes de la región lo llevaron a abrazar las ideas del marxismo y la revolución.
    En 1955, mientras trabajaba en México como médico, conoció a Fidel Castro y -después de una larga noche de conversaciones - aceptó ayudarlo en su lucha para derrocar al dictador Fulgencio Batista, respaldado por Estados Unidos.
    En 1959 expulsaron a Batista del poder, Guevara - entonces comandante de la segunda columna del ejército de Castro - se convirtió en el revolucionario más conocido del mundo. 
    Encargado - por Castro- de impartir justicia contra los leales a Batista que permanecían en Cuba, Guevara fue responsable de ejecuciones que se contaron por cientos - incluso más -. Durante la guerra revolucionaria, también se decía que el Che ejecutó a desertores, muchos de ellos por su propia mano. 

Citando a Fontova, Donovan escribe "si los cubanoamericanos les parecen demasiado apasionados, exagerados, incluso un poco locos, hay una razón. Casi a diario, encendemos la televisión o salimos a la calle solo para ver la imagen del mismo hombre que entrenó a la policia secreta para asesinar a nuestros familiares: miles de hombres, mujeres y niños. Este hombre cometió muchos de estos asesinatos con sus propias manos. Y, sin embargo, lo vemos celebrado en todas partes como la quintaesencia de la humanidad, el progreso y la compasión. ... ese hombre, ese asesino, es Ernesto "Che" Guevara.

Jon Lee Anderson, quien escribió la que muchos consideran la biografía definitiva del Che en 1997, titulada "Che Guevara: una vida revolucionaria", abordó la brutalidad del Che en la introducción a la versión gráfica de su biografía en 2016. (...) como fiscal supremo de la naciente revolución cubana, presidió las condenas sumarias y las ejecuciones por fusilamiento de más de trescientos criminales de guerra del antiguo régimen, en su mayoría asesinos y torturadores. (...) esta faceta del Che provoca inquietud en los jóvenes lectores, quienes parecen sorprendidos al descubrir  que el Che era un revolucionario de carne y hueso y que, por lo tanto, mataba gente.

Fue un completo fracaso como burócrata. No le gustaba. No hacía un buen trabajo.

La Revolución Cubana impulsó a Guevara a una posición internacional. Habló ante las Naciones Unidas, con su característco uniforme militar, en 1964. Viajó por todo el mundo. Pero fue un revolucionario sin revolución.

Y su decisión de llevar un pequeño grupo de soldados para ayudar en el levantamiento de Bolivia acabó con Guevara.

"Es irónico que el Che Guevara llegue hasta nosotros como modelo del revolucionario ideal, por un lado", dice Mc Cormick, "y sin embargo, su teoría de la revolución - como lo demuestra lo que ocurrió en Bolivia, y antes de eso en el Congo, y posiblemente debería haber sucedido en Cuba - es una teoría del fracaso". 

Tras su ejecución [la tarde del 9 de octubre de 1967 en Bolivia], su cuerpo fue trasladado en avión a un pueblo cercano en donde fue exhibido en el hospital local. Le desmembraron las manos y lo llevaron a Argentina para la verificación de huellas dactilares. Posteriormente fue enterrado en una tumba sin nombre. Los restos de Guevara no fueron descubiertos hasta que un general boliviano retirado le informó al autor Anderson de su ubicación en 1995.

Hoy en día, Guevara es la personificación de la modernidad absoluta para quienes quieren desafiar el establishment. Sin embargo, esa imagen no le hace justicia. En su simplicidad, no es justa.
    El Che Guevara fue un intelecto, un poeta, un médico, un visionario y un líder. "Sonríe, es culto, ha leído mucho y tiene sentido del humor" dice Mc Cormick. "Es el tipo de persona con la que te gustaría sentarte a tomar un tequila y compartir un puro"
    Pero más que nada, el Che Guevara fue un verdadero revolucionario. Eso no debe olvidarse.
    "El tipo es un asesino. Es absolutamente despiadado, lo cual es parte integral de lo que de hecho se hizo a sí mismo", dice Mc Cormick. "Es un revolucionario internacional de primera generación que lucha contra el hombre. Y tiene que ser despiadado. No es una actuación. eso es lo que lo hace auténtico.

Waldam publicó un espléndido texto tipo monografía: La(s) vida(s) de Ernesto, el "Che" Guevara: cuatro miradas biográficas y una novela, escrito a partir de los libros  La vida en rojo, de Jorge G. Castañeda (México, Alfaguara, 1997); Che Guevara. Una vida revolucionaria, de Jon Lee Anderson (Barcelona, Emecé, 1997); Che Ernesto Guevara. Una leyenda de nuestro siglo, de Pierre Kalfon (Lugar, Plaza y Janés, 1997). (...) Ernesto Guevara, también conocido como el Che, de Paco Ignacio Taibo II (Lugar, Planeta, 1996). Intentar un resumen es casi un sacrílegio por la riqueza del contenido; por eso, en un intento de motivarle a la la lectura del texto completo, cuyo vínculo se encuentra en la fuentes de información, reproduzco parte del contenido del mismo.

No es sencillo escribir la biografía de un personaje que se resignifica permanentemente: ícono revolucionario del idealismo y la rebeldía juveni y la cara más visible de la lucha antiimperialista durante la década de los sesenta, metáfora de la tragedia de los desaparecidos a partir de la incógnita sobre sus restos, modelo para los jóvenes en contra de la guerra de Vietnam, para los negros sudafricanos, para el zapatismo mexicano, los estudiantes chilenos, la insurgencia colombiana, los indígenas bolivianos y los piqueteros argentinos. ¿Cómo escribir sobre quien fuera modelo de congruencia ética y política y, al mismo tiempo, (...) una simple figura en camisetas, ceniceros, gorras de béisbol, encendedores, llaveros, jeans, cervezas e, incluso, el protagonismo de la novela gráfica?

La figura del Che, héroe carismático que encarna míticamente - es decir, más allá de la historia y la prosaica realidad - el idealismo, la rebeldía, el coraje, el desinterés, el desapego, la independencia, la integridad, la valentía, la voluntad de acero, etc., de un justiciero revolucionario, en un entorno de descreímiento político, caída de proyectos utópicos y desapasionamientos ideológicos. 

¿Le interesa conocer un poco más sobre este personaje? siga estos vínculos: 

Pichel Mar. (6 de Octubre de 2017). Creo que hay una gigantesca mentira alrededor del Che: Jacobo Machover, el escritor cubano que califica d asesino a Ernesto Guevara a 50 años de su muerte. en BBC News mundo. Recuperado el 9 de Diciembre de 2025 de https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-41513971  

John Donovan "The Inconvenient Truth Behind Revolutionary Icon Che Guevara" 3 April 2020. HowStuffWorks.com. <https://history.howstuffworks.com/historical-figures/che-guevara.htm> 9 December 2025  

Waldman M., Gilda. (2017). La(s) vida(s) de Ernesto, el “Che” Guevara: cuatro miradas biográficas y una novela. Literatura y lingüística, (36), 121-137. https://dx.doi.org/10.4067/S0716-58112017000200121   

FIN DE LA PUBLICACIÓN 


lunes, 1 de diciembre de 2025

EL HOMBRE MEDIOCRE José Ingenieros

Quizá por mi sensación de mediocridad o por la curiosidad del título, busqué el libro y empecé a leerlo; su lectura es fascinante; el lenguaje culto que Ingenieros emplea es a veces díficil de comprender y la inclusión frecuente de expresiones latinas podrían -de pronto - desincentivar su lectura, pero vale la pena disfrutar de la descripción que hace de los diversos aspectos de los mediocres [y de los genios y de los virtuosos...].   luego encontré un comentario/reseña en el muro de facebook de Orlando Cervantes, [aquí la reproduzco] junto con algunos comentarios con los que mi opinión coincide; agregaré luego las citas que atraen mi atención en el libro de Ingenieros, que - dicho sea de paso - logra en este texto armonizar el rigor científico y la expresión literaria.
    

    Si los extractos - que solo abordan tres capítulos del texto -  le parecen interesantes y quisiera el lector profundizar en la lectura, entonces le invito a ir a la fuente original, la edición que yo leí se refiere enseguida:

Ingenieros, José. (2024). El hombre mediocre.  Editores Mexicanos Unidos. Reimpresión 2024. ISBN 978-968-15-1249-1. China 

El hombre mediocre es un libro del sociólogo y médico italo-argentino José Ingenieros, publicado en 1913. 
La obra trata sobre la naturaleza del hombre, oponiendo dos tipos de personalidades: la del hombre mediocre y la del idealista, analizando las características <morales, emocionales, sociales, psicológicas, intelectuales>  de cada uno y las formas y papeles que estos tipos de hombres han adoptado en la historia, la sociedad y la cultura.
    "No hay hombres iguales" dice Ingenieros; los clasifica en tres tipos: el hombre inferior, el hombre mediocre y el hombre superior; en la magistral descripción comparativa de los tres tipos exalta al idealista.
    El hombre mediocre es incapaz de usar su imaginación para concebir ideales que le propongan un futuro por el cual luchar, de ahí que se vuelva sumiso a toda rutina,a los prejuicios, a la domesticación; y así, se vuelve parte de un rebaño o colectividad cuyas acciones o motivos no cuestiona sino que sigue ciegamente. El mediocre es dócil, maleable, ignorante, un ser vegetativo, carente de personalidad, contrario a la perfección, solidario y cómplice de los intereses creados que lo hacen borrego del rebaño social. Vive según las conveniencias y no logra aprender a amar. En su vida acomodaticia se vuelve vil, cobarde y escéptico. Los mediocres no son genios, ni héroes, ni santos.
    Un hombre mediocre no acepta ideas distintas a las que ya ha recibido por tradición, ignora que las creencias son relativas a quien las cree al tiempo que rechaza a los hombres con ideas totalmente contrarias a las propias. 
    El hombre inferior es un animal bellaco y costeño. Su ineptitud para la imitación le impide adaptarse al medio social en que vive; su personalidad no se desarrolla hasta el nivel corriente, viviendo por debajo de la moral o la cultura dominante, y en muchos casos, fuera de la legalidad. Esa insuficiente adaptación determina su incapacidad para pensar como los demás y compartir rutinas comunes que los demás, mediante educación imitativa, copian de las personas que los rodean para formarse una personalidad social adaptada.
    El idealista es un hombre capaz de usar su imaginación para concebir ideales legitimados por la experiencia y se propone seguir quimeras, ideales de perfección muy altos en los que pone su fe para utilizar el pasado en favor del porvenir, por eso está en continuo proceso de transformación que se ajusta a las variaciones de la realidad. El idealista contribuye con sus ideales a la evolución social por ser original y único: se perfila como un sujeto individualista que no se somete a dogmas morales ni sociales; por consiguiente, los mediocres se oponen. El idealista es soñador, entusiasta, culto, de personalidad diferente, generoso, indisciplinado contra el dogma. Como ser afin a lo cualitativo, puede distinguir entre lo mejor y lo peor, no entre el más y el menos como lo haría el mediocre. 

Recupero ahora un par de comentarios de la publicación con los que mi opinión coincide:

  • Una gran obra, llena de los contrastes de la complejidad humana; su perspectiva enriquece el concepto de vida.
  • El libro de ingenieros es un reflejo fiel del pueblo argentino transformado así por su gobierno populista. [y agregaría yo, del pueblo mexicano y otros latinoamericanos con gobiernos populistas]
Es la descripción de la moral de los idealistas plasmada en la INTRODUCCIÓN la que sirve como base al cuerpo del libro que desmenuza a los mediocres; de este apartado tomo las siguientes citas:
  • El ideal es un gesto del espíritu hacia alguna perfección.
  • Un ideal es un punto y un momento entre los infinitos posibles que pueblan el espacio y el tiempo.
  • Todo ideal representa un nuevo estado de equilibrio entre el pasado y el porvenir.
El idealismo que Ingenieros plantea se refiere a los ideales. no a las tendencias metafísicas que consideran reales a las "ideas" o presuponen que ellas son la realidad única  forjada en nuestra mente. "hay tantos idealismos como ideales y tantos ideales como idealistas y tantos idealistas como hombres aptos para concebir perfecciones y capaces de vivir hacia ellas"; el idealismo de Ingenieros es punto de partida para experimentar, para transitar hacia la evolución, hacia el cambio. Sin ideales sería inconcebible el progreso. 
  • Seres desiguales no pueden pensar de igual manera. Siempre habrá evidente contraste entre el servilismo y la dignidad, la torpeza y el genio, la hipocresía y la virtud. La imaginación dará a unos el impulso original hacia lo perfecto, la imitación organizará en otros los hábitos colectivos. Siempre habrá, por fuerza, idealistas y mediocres.
  • Todo idealista es un hombre cualitativo: posee un sentido de las diferencias que le permite distinguir entre lo malo que observa y lo mejor que imagina. Los hombres sin ideales son cuantitativos; pueden apreciar el más y el menos, pero nunca distinguen lo mejor de peor. (...) los idealistas aspiran a conjugar en su mente la inspiración y la sabiduría; (...) son forzosamente inquietos, como todo lo que vive, como la vida misma; contra la tendencia apacible de los rutinarios, cuya estabilidad parece inercia de muerte.
  • se distinguen dos tipos de idealista, según predomine en ellos el corazón o el cerebro. El idealismo sentimental es romántico: la imaginación no es inhibida por la crítica y los ideales viven de sentimiento. En el idealismo experimental los ritmos afectivos son encarrilados por la experiencia y la crítica coordina la imaginación: los ideales se tornan reflexivos y serenos. Corresponde el uno a la juventud y el otro a la madurez. El primero es adolescente, crece, puja y lucha; el segundo es adulto, se fija, resiste, vence. 

 CAP. I EL HOMBRE MEDIOCRE.

Hay hombres mentalmente inferiores, también los hay superiores. Entre unos y otros fluctúa una gran masa imposible de caracterizar por inferioridades o excelencias. La existencia del hombre mentalmente inferior es natural y necesaria. En todo lo que ofrece grados hay mediocridad; en la escala de la inteligencia humana ella representa el claroscuro entre el talento y la estulticia.
    La mediocridad podrá definirse como una ausencia de características personales que permitan distinguir al individuo en su sociedad. (...) la personalidad individual comienza en el punto preciso donde cada uno se diferencia de los demás; los hombres sin personalidad vegetan moldeados por el medio.
    La falta de personalidad hace [al hombre] incapaz de iniciativa y resistencia. Desfila inadvertido , sin aprender ni enseñar, vegeta en la sociedad que ignora su existencia, cero a la izquierda que nada califica y para nada cuenta. (...) están en todas partes, (...) El hombre que nos rodea a millares, el que prospera y se reproduce en el silencio y la tiniebla, es el mediocre.
    
El hombre mediocre - como la personalidad humana - solo puede definirse con relación a la sociedad en que vive y por su función social. 
    El hombre normal no existe, no puede existir pues el hombre normal en una sociedad no lo es en otra, el concepto de la normalidad humana solo podría ser relativo a determinado ambiente social. Pero si hay que definirlo, el hombre normal es el de buen apetito, trabajador, ordenado, egoísta, aferrado a sus costumbres, paciente, misoneista <hostil a las novedades>, respetuoso de toda autoridad, animal doméstico, producto de la costumbre, desprovisto de fantasía, ornado por todas las virtudes de la mediocridad, llevando una vida honesta gracias a la moderación de sus exigencias, perezoso en sus concepciones intelectuales, sobrellevando con paciencia conmovedora los prejuicios heredados de sus antepasados (...) un ser que se deja engañar por las apariencias y toma en serio los dogmatismos sociales.
    El hombre mediocre - sin personalidad - es una sombra; es dócil, acomodaticio, adaptabilísimo, es un equilibrista. 

Cada individuo -agrega Ingenieros- es producto de dos factores: la herencia, que le provee de órganos y funciones mentales que le transmiten las generaciones que le preceden, y la educación, que es resultado de la influencia en el medio social en el que el individuo está obligado a vivir.
    Con relación a su medio, tres elementos concurren en el individuo para formar su personalidad: la herencia biológica, la imitación social y la variación individual. La imitación es conservadora y actúa creando hábitos; la variación individual es producto de la invención, es evolutiva y se desarrolla mediante la imaginación. La función capital del hombre mediocre es la paciencia imitativa; la del hombre superior es la imaginación creadora. El mediocre aspira a confundirse en los que le rodean, el original tiende a diferenciarse de ellos.
    El hombre mediocre es una sombra proyectada por la sociedad; es por esencia imitativo y está perfectamente adaptado para vivir en rebaño, reflejando las rutinas, prejuicios y dogmatismos reconocidamente útiles para la domesticidad. (...) Su característica es imitar a cuantos le rodean: pensar con cabeza ajena y ser incapaz de formarse ideales propios.
El mediocre es necesario para la sociedad.
El mediocre no inventa nada, no crea, no empuja, no rompe, no engendra; en cambio, custodia celosamente los prejuicios y dogmas acumulados durante siglos. (...) Los hombres sin ideales desempeñan en la historia humana el mismo papel que la herencia en la evolución biológica: conservan y transmiten las variaciones útiles para la continuidad del grupo social.

Los hombres mediocres son rutinarios, honestos y mansos; piensan con la cabeza de los demás, comparten la ajena hipocresía moral y ajustan su carácter a las domesticidades convencionales. Son fríos, apáticos, acomodaticios, truecan su honor por una prebenda y echan llave a su dignidad por evitarse un peligro. Cuando se juntan son peligrosos <la fuerza del número suple a la debilidad individual>, por eso, la mediocridad es moralmente peligrosa.
    En la lucha de las conveniencias, los dogmatistas y los serviles aguzan sus silogismos para falsear los valores de la conciencia social; viven en la mentira, comen de ella, la siembran, la riegan, la podan, la cosechan.


La vulgaridad  es el aguafuerte de la mediocridad; en la ostentación de lo mediocre reside lo vulgar.
    El mediocre puede ser rutinario, honesto y manso, sin ser decididamente vulgar. La vulgaridad es el renunciamiento al pudor de lo innoble; es opuesta al ingenio y al buen gusto; es el escudo de los hombres mediocres; es incapacidad de pensar y de amar, incomprensión de lo bello, desperdicio de vida. La vulgaridad transforma el amor de la vida en pusilanimidad, la prudencia en cobardía, el orgullo en vanidad y el respeto en servilismo. Lleva a la ostentación, a la avaricia, a la falsedad, a la avidez, a la simulación. 
    La generosidad del hombre vulgar es dinero dado a usura, su amistad es complacencia servil o adulación provechosa. 

CAP. II LA MEDIOCRIDAD INTELECTUAL

 La rutina es el hábito de renunciar a pensar. Se define como una costumbre que se adquiere al repetir una misma tarea o actividad muchas veces. esto implica que, con el tiempo, se desarrolla de manera casi automática, sin necesidad de utilizar el razonamiento. El diccionario dice que la rutina es una costumbre o hábito de hacer las cosas por mera práctica y de manera más o menos automática. Ingenieros - sin embargo - hace distinción entre hábito y rutina: Los hábitos adquiridos por los hombres originales son genuinamente suyos, le son intrínsecos, constituyen su criterio cuando piensan y su carácter cuando actúan, son individuales e inconfundibles. Difieren sustancialmente de la rutina, que es colectiva y siempre perniciosa, extrínseca al individuo, común al rebaño; consiste en contagiarse los prejuicios que infestan la cabeza de los demás.
    Los rutinarios son dóciles a la presión del conjunto, maleables bajo el peso de la opinión pública, viven del juicio ajeno, son toscos <sin creerse por ello desgraciados>. Carecen de buen gusto y de aptitud para adquirirlo, ignoran que el hombre vale por su saber, no saben que el hombre no vive de lo que engulle sino de lo que asimila, la lectura les produce efectos de envenenamiento, son prosaicos, [
 Vulgar, trivial o carente de idealidad o elevación. Se refiere a aquello que resulta común, aburrido u ordinario, por estar demasiado relacionado con lo material y lo cotidianosus creencias rayan en el fanatismo. 
    El mediocre intelectual es feliz si reúne estas tres condiciones: Ser tonto, egoísta y tener buena salud. 
[Sancho Panza es la encarnación perfecta de esa animalidad humana: resume en su persona las mas conspicuas proporciones de tontería, egoísmo y salud].

    Los rutinarios son intolerantes, defienden lo anacrónico y lo absurdo, desconfían de su imaginación, reniegan de la verdad si esta demuestra el error de sus prejuicios. No pensar es su única manera de no equivocarse, carecen de opinión, confunden la tolerancia con la cobardía, la discreción con el servilismo, la complacencia con la indignidad, la simulación con el mérito, comulgan en todos los altares, no se corrigen ni se desdicen nunca, no pueden razonar por sí mismos; crecen y mueren como las plantas, ni son curiosos ni observadores; son prudentes, aunque su prudencia es desesperante.
    La cultura es fruto de la curiosidad; el ignorante no es curioso, nunca interroga a la naturaleza, su inteligencia es como agua muerta que se puebla de gérmenes nocivos y acaba por descomponerse. En el verdadero hombre mediocre la cabeza es un adorno del cuerpo. Carece de perspicacia, su miopía mental le impide comprender el equilibrio entre la elegancia y la fuerza, la belleza y la sabiduría.
    Son modestos por principio. Llaman modestia a la prohibición de reclamar los derechos naturales del genio, la santidad o del heroísmo. Para los tontos nada más fácil que ser modestos: lo son por necesidad irrevocable; los más inflados lo fingen por cálculo, considerando que esa actitud es el complemento necesario de la solemnidad. Se presume que el modesto nunca pretenderá ser original, ni alzará su palabra, ni tendrá opiniones peligrosas, ni desaprobará a los que gobiernan, ni blasfemará de los dogmas sociales.
    Adoran el sentido común sin saber de seguro en que consiste; temerosos de pensar, pierden la aptitud para todo juicio; hacen mal por imprevisión, traicionan por descuido, comprometen por distracción, son incapaces de guardar un secreto.
    La mediocridad intelectual hace al hombre solemne, modesto, indeciso y obtuso. Cuando no lo envenenan la vanidad y la envidia, diríase que duerme sin soñar. 
    Los mediocres - lo mismo que los imbéciles - son sencillos ejemplares del rebaño humano, siempre dispuestos a ofrecer su lana a los pastores. Detestan a los que no pueden igualar y, en su imposibilidad de elevarse hasta ellos, deciden rebajarlos. Clavan sus dientes en toda reputación que los humilla.
   
Los mediocres, más inclinados a la hipocresía que al odio, prefieren la maledicencia sorda a la calumnia violenta; la una audaz, la otra cobarde. El calumniador desafía el castigo, se expone; el malediciente lo esquiva.
    Los maldicientes florecen dondequiera, en los clubes, las academias, las familias, las profesiones... Hablan a media voz, con recato, constantes en su afán de taladrar la dicha ajena. El maldiciente, cobarde entre todos los envenenadores, está seguro de la impunidad; por eso es despreciable. No afirma, pero insinúa; miente con espontaneidad, como respira. Dice distraídamente todo el mal de que no está seguro y calla con prudencia todo el bien que sabe. No respeta ni los secretos del hogar.
    Sin cobardía no hay meledicencia. Para ser maldiciente es menester temblar ante la idea del castigo posible y cubrirse con las máscaras menos sospechosas.. La maledicencia oral tiene eficacias inmediatas, pavorosas. está en todas partes, agrede en cualquier momento. El mediocre parlante es peor por su moral que por su estilo, maldice por ociosidad o por diversión. Al contar una falta ajena ponen cierto amor propio en ser interesantes, aumentándola, adornándola, pasando insensiblemente de la verdad a la mentira, de la torpeza a la infamia, de la maledicencia a la calumnia.
    La eficacia de la difamación arraiga en la complacencia tácita de quienes la escuchan, en la cobardía colectiva de cuantos pueden escucharla sin indignarse.

El hombre mediocre tiene un apetito urgente: el éxito, no sospecha que existe otra cosa, la gloria. Triunfa humillándose, reptando a hurtadillas, en la sombra, disfrazado, apuntalándose en la complicidad de innumerables similares.
    La vanidad empuja al hombre vulgar a perseguir un empleo en la administración del Estado, indignamente si es necesario, sabe que su sombra lo necesita. 
    Merecido o no, el éxito es el alcohol que la primera vez embriaga, luego se convierte en necesidad. El éxito inmerecido es un castigo, un filtro que envenena la vanidad y hace infeliz para siempre. Para el hombre acomodaticio, sus éxitos son ilusorios y fugaces, por humillante que haya sido obtenerlos. El éxito merecido es benéfico, exalta la personalidad, la estimula. El éxito es el mejor lubricante del corazón; el fracaso es su más urticante corrosivo.

CAP. III LOS VALORES MORALES

Dedicado al hipócrita y al honesto, Ingenieros toma como ejemplo a Tartufo para describir al hipócrita.
tartufo significa persona hipócrita y falsa, proviene del personaje de la obra de teatro de Moliere "El Tartufo" quien fingía virtud para engañar a otros. Se utiliza para describir a alguien que finge ser piadoso,  pero en realidad es un hipócrita y falso, con malas intenciones ocultas.

Recurriré primero a una definición convencional de moral para luego contrastarla con la que ofrece Ingenieros. Meza, citando a Linares dice que "podemos entender a la moral como una capacidad biocultural mediante la cual deliberamos las cosas que debemos hacer o no hacer. Aquí se contempla el conjunto de valores, creencias, normas, costumbres, que definen la identidad de un grupo. (...) la moral es este conjunto de elementos (...) que permiten la cohesión y la coerción mediante la exclusión dentro de una población"; Ingenieros no la define pero sí menciona que cada grupo social cree que la "verdadera moral" es "su moral" olvidando que hay tantas como rebaños de hombres. Sé es infame, vicioso, honesto o virtuoso, en el tiempo y en el espacio. Cada moral es una medida oportuna y convencional de los actos que constituyen la conducta humana (y) sus cánones son relativos y se transforman obedeciendo a la evolución social. En cada ambiente y en cada época existe un criterio medio que sanciona como buenos o malos, honestos o delictuosos, permitidos o inadmisibles, los actos individuales que son útiles o nocivos a la vida colectiva.

La hipocresía es el arte de amordazar la dignidad, es el guano que fecunda los temperamentos vulgares permitiéndoles prosperar en la mentira.
    Los hombres rebajados por la hipocresía tienen la certidumbre íntima aunque inconfesa, de que sus actos son indignos, vergonzosos, nocivos, arrufianados, irredimibles. Por eso es insolvente su moral: implica una simulación.
    Los hipócritas esquivan la responsabilidad de sus acciones, son audaces en la traición y tímidos en la lealtad. Conspiran y agreden en la sombra, alaban con reticencias ponzoñosas y difaman con afelpada suavidad, simulan aptitudes y cualidades, es capaz de todos los rencores, desahoga una envidia que no confiesa mintiendo sumisión y amor a los mismos que detesta y carcome.
    Sin fe en creencia alguna, el hipócrita profesa la más provechosas, prefiere las religiones que afirman la existencia del purgatorio y ofrecen redimir las culpas por dinero; su religión es una actitud y no un sentimiento. Por eso suele exagerarla: es un fanático.
    El hipócrita está constreñido a guardar las apariencias,  estigma común a los hipócritas, transforma su vida entera en una mentira metódicamente organizada, vive traicionando con sus palabras.
    Así como la pereza es la clave de la rutina y la avidez es móvil del servilismo, la mentira es el prodigioso instrumento de la hipocresía.
    La hipocresía tiene matices. Sea cual sea el rango social, en la opulencia o en la miseria, el hipócrita está siempre dispuesto a adular a los poderosos y engañar a los humildes, mintiendo a entreambos.
    El que miente es traidor, falta al respeto a todos, siembra la inseguridad y la desconfianza. Hay que temblar cuando sonríen, vienen tanteando la empuñadura de algún estilete oculto bajo su capa.
    El hipócrita entibia toda amistad con sus dobleces, solo piensa en sí mismo, y esa es su pobreza suprema. No sienten la raza, la patria, la clase, la familia ni la amistad, aunque saben mentirlas para explotarlas mejor.
    El hipócrita mide su generosidad por las ventajas que de ella obtiene; antes de dar, investiga si tendrá notoriedad su donativo, saca provecho del hambre ajena.
    Una palabra del hipócrita basta para enemistar a dos amigos o para distanciar a dos amantes; con una sospecha falsa puede envenenar una felicidad, destruir una armonía, quebrar una concordancia. Indigno de la confianza ajena, el hipócrita vive desconfiando de todos.
    Siendo desleal, el hipócrita es también ingrato; suele tener cómplices, no amigos. 


En el diccionario Collins se lee: if you describe someone as honest, you mean that they always tell the truth, and do not try to deceive people or broke the law.. <si usted describe a alguien como honesto, significa que ese alguien siempre dice la verdad, y no trata de engañar a la gente o romper la ley>; sinónimo de recatado, pudoroso, decente. Lo honesto se refiere a la honestidad, que es la cualidad que tiene una persona que no engaña al otro, que dice la verdad, que muestra respeto. 
    Esta concepción del hombre honesto contrasta con la de Ingenieros. La honestidad - dice Ingenieros - no es virtud, aunque tampoco sea vicio. Entre el vicio, que es un daño, y la virtud, que es una excelencia, fluctúa la honestidad.
    El honesto está en un nivel moral superior al vicioso, aunque permanece por debajo de alguien que pratica activamente alguna virtud. 
    El hombre honesto se limita a respetar los prejuicios, puede practicar acciones cuya indignidad sospecha, toda vez que a ellos se sienta constreñido por la fuerza de los prejuicios. Es enemigo del santo, como el rutinario lo es del genio; a este lo llama "loco" y al otro lo juzga "amoral". Y se explica: los mide con su propia medida, en que ellos no caben. En su diccionario "cordura y moral" son los nombres que él reserva a sus propias cualidades. Para su moral de sombras, el hipócrita es honesto, el virtuoso y el santo, que la exceden, le parecen "amorales".
    Hombres hay <de pacotilla> hechos de retazos de catecismos y con sobras de vergüenzas que a menudo se mantienen honestos por conveniencia.
    El hombre honesto aguanta el yugo a que le uncen sus cómplices, el hombre virtuoso se eleva sobre ellos.
    Admirar al hombre honesto es rebajarse; adorarlo es envilecerse. Stendhal reducía la honestidad a una simple forma de miedo; conviene agregar que no es un miedo al mas en sí mismo, sino a la reprobación de los demás.
    Del hombre honesto -decía Talleyrand: su temor al vicio y su impotencia para la virtud se equivalen. Son simples beneficiarios de la mediocridad moral que los rodea. No son asesinos, pero no son héroes; no roban, pero no dan media capa al desvalido; no son traidores, pero no son leales; no  asaltan en descubierto, pero no defienden al asaltado; no violan virgenes, pero no redimen caídas; no conspiran contra la sociedad pero no cooperan al común engrandecimiento.

Hay hombres que son rebeldes a la domesticación; que desprecian la prudente cobardía de Tartufo [del honesto], hombres que no saben simular, que agreden los principios consagrados; y como la sociedad no puede tolerarlos sin comprometer su propia existencia; ellos se rebelan ante ese orden custodiado por los mediocres; los llaman delincuentes.
   
Los delincuentes son individuos incapaces de adaptar su conducta a la moralidad media de la sociedad en que viven. Sin innumerables. <todas las formas corrosivas de la degeneración desfilan en ese calidoscopio: parásitos de la escoria social, fronterizos de la infamia, comensales del vicio y la deshonra, tristes que se mueven acicateados por sentimientos anormales. Irreductibles e indomesticables, viven adaptados a una moral aparte, ajenos a las normas de conducta características del hombre mediocre.
    Otros hay que son fronterizos del delito a quienes su débil sentido moral les impide conservar intachable su conducta, sin caer por ello en plena delincuencia; son los imbéciles de la honestiad, distintos del idiota moral que rueda a la cárcel. No son delincuentes , pero son incapaces de mantenerse honestos; pobres espíritus de carácter claudicante y voluntad relajada que viven oscilando entre el bien y el mal.
    Estos sujetos de moralidad incompleta, larvada, accidental o alternante, representan las etapas de transición entre la honestidad y el delito, la zona de interferencia entre el bien y el mal. Pululan en las cárceles y/o viven como enemigos dentro de la sociedad que los hospeda; son m ediocres desorganizados, son invertidos morales, ineptos para estimar la honestidad y el vicio. Estos inadaptados son moralmente inferiores al hombre mediocre.
    Sea cual fuere la orientación de su inferioridad biológica o social, encontramos una pincelada común en todos los hombres que están bajo el nivel de la mediocridad: la ineptitud constante para adaptarse a las condiciones que, en cada colectividad humana, limitan la lucha por la vida. Carecen de la aptitud que permite al hombre mediocre imitar los prejuicios y las hipocresias de la sociedad en que vegeta.

HASTA AQUÍ LA PUBLICACIÓN... que no la lectura; en "El hombre mediocre" de Ingenieros se alude a las virtudes como contraparte de la mediocridad; desxcribe en extenso los caracteres mediocres, a la envidia y los envidiosos, a la mediocracia  y cierra su libro con una breve alusión a la moral del genio.

FIN DE LA PUBLICACIÓN.