viernes, 25 de abril de 2014

OBJETIVIDAD, REALIDAD, VERDAD en la ciencia

Objetividad, realidad, verdad
La enciclopedia de ciencias y tecnologías en Argentina
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El problema de la objetividad, la realidad y la verdad, en sus acepciones científicas y tecnológicas, es el de la relación entre la mente humana y las cosas que hay fuera de ella, la relación entre el mundo y las ideas que nos hacemos de él. Los conceptos son considerados por muchos como pertenecientes a la Filosofía (Ontología), pasibles de discusiones académicas pero irrelevantes para el practicante de las ciencias naturales o las tecnologías y para la mayoría de las personas. Es cierto que los textos científicos y tecnológicos casi nunca discuten el tema, pero eso sólo significa que los supuestos que sus estudiosos hacen sobre ellos son implícitos en vez de ser explícitos, como es condición de cualquier saber racional. En este artículo se acomete la difícil tarea de poner en evidencia algunos de esos supuestos, aunque no necesariamente los conceptos aquí vertidos sean simultánea o totalmente compartidos por todos los científicos y tecnólogos.

Contenido
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·         1 Objetividad
o    1.1 Fuentes
·         2 Verdad
o    2.1 Fuentes
·         3 Realidad
o    3.2 Fuentes
o    4.1 Fuentes
·         5 Milagros
o    5.1 Fuente
·         6 Véase también
Objetividad
La objetividad es el rasgo de lo que es objetivo, que según el Diccionario de la Lengua Española corresponde en nuestro caso a lo que es:
1. adj. Perteneciente o relativo al objeto en sí mismo, con independencia de la propia manera de pensar o de sentir.
2. adj. Desinteresado, desapasionado.
o a lo
3. adj. Fil. Que existe realmente, fuera del sujeto que lo conoce.
En las dos primeras acepciones la objetividad es el rasgo de las ideas que una persona dada tiene sobre una cosa bien definida que las hace (supuestamente) independientes de su peculiar modo de pensar o de sentir, no contaminadas por sus deseos e intereses (pensamientos conscientes, tal vez racionales), instintos, pasiones y sentimientos (pensamientos no conscientes). En la tercera acepción, al conjunto de ideas objetivas sobre una cosa se le atribuye otro rasgo, el de representar una realidad independiente de las personas, lo que presupone mucho más que la mera independencia de las características individuales antes señaladas. Este último aspecto se discute en la sección sobre realidad.
La objetividad como conjunto de ideas conscientes independientes de los instintos, pasiones y sentimientos tiene que ver con el efecto que éstos últimos tienen sobre nuestras percepciones y nuestra capacidad de análisis racional. Según los psicólogos los actos instintivos escapan a nuestro control y no pueden ser reprimidos permanentemente, sólo sublimados (es decir, a lo sumo redirigidos a objetos diferentes). Se trata de reacciones que están genéticamente programadas porque son beneficiosas para la perduración de la especie, constituyendo lo que un ingeniero informático denominaría firmware. El origen de las emociones (sentimientos y pasiones) se atribuye a una parte muy antigua del cerebro humano y su efecto es la secreción en el torrente sanguíneo de productos químicos que facilitan reacciones como la huida rápida. En Los Dragones del Edén el divulgador científico Carl Sagan lo llamó "el cerebro reptiliano" y uno de sus efectos parece ser el de inhibir los mucho más lentos procesos reflexivos. Una de las reglas de la escritura científica y técnica (véase el artículo redacción de informes científicos y técnicos) es justa y precisamente el evitar expresiones de sentimientos. Las emociones, como las drogas estimulantes, modifican nuestra percepción del entorno, probablemente exagerando los rasgos existentes y tal vez introduciendo otros inexistentes. El problema es que las personas no siempre pueden controlar sus emociones y sentimientos, además, según los psicoanalistas no siempre es saludable que lo hagan.
La objetividad considerada como las ideas conscientes de una persona que son independientes de sus intereses está íntimamente vinculada con el concepto de veracidad. Podemos decirle a otra persona algo diferente de lo que pensamos porque de ese modo podríamos obtener de ella algo que deseamos, aunque sea inmoral hacerlo. Como nadie puede saber con total certeza lo que piensa otra persona, la objetividad de las ideas expresadas por ésta dependería de la credibilidad o buena fe que se le atribuyera. La atribución de objetividad sería en este caso sólo el reconocimiento de un saber autoritario, el que se le atribuye a una persona por su reputación o estatus social. Como la historia ilustra hasta el hartazgo, las mayores autoridades civiles y religiosas — como los reyes y los papas— han mentido frecuentemente. El saber autoritario, por lo tanto, no es garantía de veracidad. (Véase también el artículo saberes.)
No podemos desprendernos completamente de nuestros intereses y emociones, por lo que nuestra percepción de las cosas estará siempre teñida por nuestras emociones, tamizada por nuestras experiencias, limitada por nuestras destrezas de observación y análisis. Sin embargo, ésta no es la única limitación (tal vez ni siquiera la principal) para el logro de una mejor comprensión del mundo natural y social que nos rodea. Los investigadores del constructivismo, entre los que se destacan Vygotsky y Luria, han reunido evidencias muy convincentes de que —a pesar de las tesis de Sócrates sobre el origen individual de éstos— los saberes son construcciones sociales que se generan gracias a la interacción entre personas que se comunican mutuamente experiencias mediante símbolos verbales y escritos. Sabemos "objetivamente" que un color es rojo porque todas las personas que conocemos, salvo quizás algún daltónico, lo identifican sin contradicciones entre sí. El concepto de objetividad resulta así ser equivalente al de (¿o tal vez deberíamos decir que debe ser reemplazado por el de?) intersubjetividad. Es decir, se trata, hecho central para los saberes científicos, de acuerdos reflexivos, desinteresados y desapasionados sobre las características de las cosas a los que pueden arribar personas con experiencias, destrezas y capacidades de discriminación y comunicación similares pero no idénticas. Se requiere una mínimo grado de similitud porque no es fácil que concuerden entre sí un filósofo y un político, un analfabeto y una persona cultivada, un ciego y un vidente.
La manera en que se busca asegurar la objetividad puede tener consecuencias importantes sobre la calidad de la información que se brinda sobre un tema. En el caso de los estudios históricos se considera falta de objetividad la selección no explicitada de algunos aspectos del tema, debiéndose informar sobre puntos de vista alternativos al del autor. En el caso periodístico, además del obvio problema del recorte de datos inevitable en notas de longitud muy acotada, surge el problema de tomar o no tomar partido en temas éticos que requieren una valoración que excede la mera noticia o la contraposición de puntos de vista sobre ella[1][2] debido a diferencias ideológicas.
No todas las personas consideran valiosa la objetividad, a algunas les parece una falta de compromiso. Es el caso del militante director de cine cubano Alfredo Guevara, quien en una conferencia dada en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, el 5 de mayo de 2010, expresó refiriéndose a las escuelas de periodismo de Canadá, España y Francia:[3]
En esas escuelas la palabra objetividad tiene un gran error: la objetividad suele ser una mentira. Yo tengo horror de ciertas palabras en el terreno que me estoy situando, tales son objetividad, prudencia… la objetividad siempre es una falsificación, la prudencia siempre es una falsificación y las dos vienen acompañadas, quiéranlo o no, de la mentira o de una mentira parcial. Hace apenas unas horas tuve un encuentro con uno de los periodistas más destacados y —a veces, no sé si voluntariamente o involuntariamente— agresivos. Tuvimos una conversación muy cordial con este periodista sobre una de las manifestaciones de este tema: no la objetividad sino el equilibrio. Yo no le pedía ni remotamente parcialidad, semi-parcialidad, reconocía que no decía mentira, pero no decía tampoco verdad; decía en sus obras la verdad que le convenía a sus objetivos. Es decir militaba o lo hacía militar la publicación para la que trabaja. Cuando digo equilibrio no digo objetividad: un periodista tienen que abordar la objetividad tal y cual es, pero tiene que tener..., debiera tener su modo de ver...
En el caso de una enciclopedia que pretende ser científica la mejor demostración de objetividad no es la neutralidad que omite posiciones contrapuestas ninguna de las cuales ha sido totalmente refutada, sino su exhibición en pie de igualdad de modo que el lector saque sus propias conclusiones.
Fuentes
  • LeDoux, Joseph; El Cerebro Emocional; Edit. Ariel - Planeta; Buenos Aires; 1999.
  • Luria, A. R.; Conciencia y Lenguaje; Pablo del Río Editor; Madrid (España); 1979.
  • Objetividad en Wikipedia.
  • Sagan, Carl; Los Dragones del Edén; Edit. Crítica; Barcelona (España); 2006; ISBN 8484327906.
  • Vygotski, Lev S.; El Desarrollo de los Procesos Psicológicos Superiores; Edit. Crítica; Barcelona (España); 2000; ISBN 967931-3.
  • Martinchuk, Ernesto; ¿Existe la objetividad periodística?; ARGENPRESS; Ciudad de Buenos Aires; 15 de julio de 2010.
Verdad
Son más variadas las acepciones de verdad que, siempre según el Diccionario de la Lengua Española, son:
1. f. Conformidad de las cosas con el concepto que de ellas forma la mente.
2. f. Conformidad de lo que se dice con lo que se siente o se piensa.
3. f. Propiedad que tiene una cosa de mantenerse siempre la misma sin mutación alguna.
4. f. Juicio o proposición que no se puede negar racionalmente.
5. f. Cualidad de veraz. Hombre de verdad.
6. f. Expresión clara, sin rebozo ni lisonja, con que a alguien se le corrige o reprende. U. m. en pl. Cayetano le dijo dos verdades.
7. f. Realidad (existencia real de algo).
Las acepciones 2, 5 y 6 corresponden a la veracidad, tema ético que no se discute aquí. La 7 remite, una vez más, al concepto de realidad. Las acepciones 3 y 4 —que consideran a la verdad como algo inmutable e irrefutable— corresponden a las religiones.
La acepción de verdad usado en ciencias fácticas —como la Física y la Biología— es la primera, muy diferente de la usada en la Teología. Cuando Galileo afirmó que la Tierra giraba alrededor del sol, la Inquisición lo obligó a retractarse porque la verdad enseñada por la iglesia era que el sol giraba alrededor de la Tierra, como correspondía al lugar central del hombre en el cosmos. Galileo —uno de los principales introductores del método experimental en la Física— estaba interesado en verificar si había o no concordancia entre los movimientos elementales que podía medir en su laboratorio y los que podía extrapolar a los cuerpos celestes. Esta concordancia —deducida de lo que podía verse desde la Tierra de los movimientos del sol y los planetas— unificaba las leyes terrestres con las astronómicas de modo que en los cielos valían las mismas leyes que la Tierra. La unificación intelectual hecha por la religión seguía el camino inverso: construida la doctrina por los diversos concilios ecuménicos, en vez de limitar su rango de influencia al mundo espiritual de las normas morales y la vida que trasciende a la muerte, se quería imponer leyes también al mundo material, en vez de develarlas mediante la indagación desprejuiciada. Para Galileo las leyes de la naturaleza debían descubrirse por experimentación y satisfacer algunos principios básicos, como los de no contradicción y cuantificación. Para la iglesia estas leyes eran reveladas y no necesariamente accesibles a la comprensión humana, como es el caso del misterio de la Santísima Trinidad.
Bertolt Brecht señaló que las ciencias no buscan verdades absolutas, sino sólo acotar la perduración del error. Este limitado criterio de verdad es aplicable sólo a hechos que pueden ser definidos y cuantificados con precisión bien acotada y sobre los cuales pueden hacerse predicciones comparables con procesos registrados o con experimentos realizables en condiciones bien controladas. Las leyes así verificadas tienen un rango de validez, son "verdaderas" dentro de su rango de aplicación y falsas cuando se lo excede: es decir, no son verdades absolutas. Por ejemplo, la dinámica de Newton (las velocidades y aceleraciones resultantes de la aplicación de fuerzas a masas) es válida con error despreciable para fines prácticos en el rango de velocidades mucho menores que la de la luz. Describe bien el movimiento de automóviles y la mayoría de los movimientos astronómicos, aunque no todos. La dinámica de Einstein (la Teoría Especial de la Relatividad) describe bien los movimientos de partículas con velocidades cercanas a la de la luz y explica fenómenos como la fisión nuclear y fusión nuclear (las transformaciones de masa en energía). La dinámica de Newton es la reducción de la Teoría Especial de la Relatividad al caso de bajas velocidades, y en ese rango es "verdadera" en el sentido de que describe los hechos experimentales con precisión suficiente para las aplicaciones prácticas. Ningún ingeniero con sentido común trataría de aplicar la segunda al tránsito urbano, así como no se le ocurriría medir el ancho de una vereda al centésimo de milímetro o cronometrar una carrera de caballos con precisión de un diezmillonésimo de segundo.
Esta "relatividad" de las "verdades" ha hecho que algunos filósofos posmodernos, basados en trabajos como el de Kuhn, plantearan erróneamente la existencia de ciencias alternativas según los paradigmas que se quisiera aceptar. Las ciencias serían así "relatos" dependientes del punto de vista del expositor. Este punto de vista desconoce las premisas básicas y la coherencia interna de las ciencias, estructuras donde todo está relacionado con todo y el reemplazo de una parte requiere reestructuraciones globales. No hay Físicas alternativas porque las leyes físicas han sido formuladas y reformuladas, controladas y verificadas dentro de rangos de precisión bien especificadas, dentro de los cuales no caben duda de su aplicabilidad o validez, rangos dentro de los cuales pueden ser consideradas "verdaderas", pero no fuera de ellos. La Teoría Especial de la Relatividad de Einstein no es una formulación de leyes relativamente ciertas, sino de leyes válidas en cualquier sistema de referencia, independientemente de la manera en que ese sistema se esté moviendo con respecto a otros, leyes verificables con experimentos apropiados y, por lo tanto, refutables por mejoras en el rango de precisión.
Para evitar confusiones, en el campo científico es preferible usar el concepto de convalidación en vez del de verdad. La convalidación es un hecho social: el acuerdo generado por la comunidad de pares de la disciplina a la que pertenece las ideas que requiere verificación. La convalidación puede hacerse en revistas, libros, congresos, reuniones o través de medios como Internet que permiten la difusión de estas ideas. Es una creencia generalizada de la mayoría de los científicos (es imposible demostrarla) que este proceso genera modelos que cada vez se aproximan más a la realidad que se discute en la siguiente sección.
Fuentes
  • Kuhn, Thomas; La Estructura de las Revoluciones Científicas; Fondo de Cultura Económica; México; 1986.
  • Verdad en Wikipedia.
  • Feinmann, José Pablo; La verdad ha muerto; diario Página/12; Editorial La Página SA; ciudad de Buenos Aires; 28 de enero de 2013.
  • Queraltó, Ramón; The concept of scientific truth and the unity of sciences (El concepto de verdad científica y la unidad de las ciencias); revista Argumentos de Razón Técnica, Nº 4; Universidad de Sevilla, Sevilla (España); 2001; pp. 269‑278. Artículo en inglés.
Realidad
Una buena primera aproximación al concepto de realidad es la conocida metáfora de la caverna de Platón. El fenómeno psicológico (cognitivo) subyacente, la manera en que las personas adquirimos la comprensión del mundo, se discute en el artículo constructivismo.
La información que adquirimos sobre el mundo exterior está limitada por dos grandes factores. El primero es el limitado número y capacidad de los sensores de que está dotado nuestro cuerpo, los órganos de los sentidos. Vemos un rango limitado del espectro radiante, oímos sólo una banda reducida de frecuencias sonoras, sólo podemos tocar objetos no demasiado fríos ni demasiado calientes, identificamos por su sabor sólo 5 gigantescos grupos de sustancias químicas y nuestro olfato, aunque mucho más específico que el gusto, no es comparable con el de cualquiera de nuestras mascotas. Podemos percibir, aunque groseramente, campos gravitatorios, pero no campos eléctricos (como algunos peces) ni magnéticos (como las palomas mensajeras y algunas bacterias).
El segundo factor limitante es la manera en que nuestro cerebro procesa las informaciones procedentes de los órganos sensoriales. No tenemos conceptos innatos, debemos construirlos por interacción social mediada por símbolos. El procesamiento de estos símbolos está limitada a operaciones como la clasificación consistente en la agrupación en conjuntos por rasgos (todavía no bien identificados), la unión e intersección de estos conjuntos, el establecimiento de relaciones entre ellos, entre las que se destacan las de orden y cardinalidad. Estas capacidades de procesamiento son las que determinan la estructura del lenguaje y de la lógica que convalida sus proposiciones (véase Wittgenstein) siendo su más compleja expresión cuantitativa la Matemática. Nuestra mente formula así, con esas grandes limitaciones, representaciones del mundo natural y social que impresiona nuestros sentidos, las sombras en la pared de la caverna de Platón. Lo único que sabemos del mundo exterior, la realidad, es lo que nuestros limitados sentidos, conceptos y sistemas de procesamiento nos permiten asociar a él, nuestras ideas, muy variables de persona a persona. En todo caso lo sorprendente es que a pesar de esas enormes limitaciones hayamos llegado a saber tanto de las características y procesos de ese mundo externo, tanto como para poner hombres en la luna y modificar las funciones hereditarias de algunos organismos vivientes.
Los practicantes de las ciencias fácticas no dudan de que hay un mundo fuera de nuestra mente, aunque no podamos percibirlo o aprehenderlo completamente. Aunque algún filósofo idealista llegue a negar la existencia de un mundo exterior a su mente, sus disquisiciones terminarán rápidamente cuando una piedra caiga sobre su pie o el hambre le haga crujir el estómago, experimentos de generalizada e indudable convalidación social. A este respecto escribió Popper, uno de los más destacados filósofos de la ciencia:
Entramos efectivamente en contacto con la realidad mediante la falsación de nuestras suposiciones. La única experiencia positiva que sacamos de la realidad es el descubrimiento y eliminación de nuestros errores.
Este mismo concepto fue expresado y aplicado por Luria (véase la sección precedente) para explicar la construcción del lenguaje, el proceso de asignación de relaciones entre las palabras y las cosas, la expresión verbal de la realidad.
Como la mayor parte de nuestros saberes son autoritarios, tomados de fuentes supuestamente inobjetables, la construcción de la realidad es, en última instancia, un fenómeno social. Uno de los primeros filósofos en discutir este tema fue Max Scheler, cuyas ideas sirvieron de inspiración al libro de Erich Kahler Historia universal del hombre, donde se desarrolla la trama histórica del concepto que los seres humanos fueron desarrollando de sí mismos, del cosmos y de su lugar en él.
Las representaciones de la realidad
No todos creen que distintas personas puedan obtener representaciones de la realidad que puedan ser comparadas entre sí, es decir, que tengan elementos importantes comunes. Una de esas personas es Ernesto Sábato, destacado escritor argentino, originalmente físico doctorado. En El escritor y sus fantasmas, pp. 152‑153, afirma:
Los pintores hacen su autorretrato de dos maneras: una, la menos profunda, pintando su cara; otra, la más valiosa, pintando un árbol, unos caballos, la destrucción de Sodoma y Gomorra. Un árbol de Van Gogh no es un árbol de Millet, aunque los dos hayan tomado el mismo modelo. Pintar o relatar algo "tal como es" es el alegre propósito de artistas que se han titulado "realistas". Pero los artistas no se dividen en aquellos que la transcriben tal como es y los que la transcriben tal como la ven; todos sin excepción pertenecen a esta segunda categoría, todos dan de la realidad externa una versión subjetiva y estrictamente personal. Es tarea fácil mostrar cómo hasta en los más encarnizados partidarios del retrato fiel se da un documento de su visión del mundo y de sus prejuicios cuando creen honradamente estar dando un documento estrictamente objetivo.
Estos realistas ingenuos parten del principio de que fuera del yo hay un mundo que puede ser descrito independientemente de nuestras limitaciones y características personales. Pero si eso es cierto hasta cierto punto para un pentágono o un mineral, no lo es de ningún modo para un paisaje. En estos casos, la realidad no está únicamente fuera sino también dentro del observador, y en rigor la realidad está constituida por una trama objeto‑sujeto que no puede ser escindidaEl mundo de la pintura, por ejemplo, es el mundo de los colores y los colores no existen en la naturaleza; fuera de nosotros hay quizá ciertos corpúsculos que viajan a una velocidad fantástica, guiados por ondas‑piloto de naturaleza matemática. Como dice Whitehead, la naturaleza es una triste cosa, sin colores, ni sonidos, ni fragancias; todos esos atributos son puramente humanos. Radical e inevitablemente (pero ¿por qué evitarlo?) nuestra visión del mundo es subjetiva, y cada uno de nosotros está creando colores y músicas, groseros o delicados, complejos o simples, según nuestra sensibilidad, nuestra imaginación y nuestro talento.
De la realidad sólo tenemos representaciones mentales, un pequeño conjunto de rasgos seleccionados de entre muchos otros durante la evolución de nuestra especie. Son ejemplos prototípicos de representaciones los personajes de historieta y los mapas. Unos pocos rasgos faciales —la forma de la boca, de los ojos y los pliegues de la piel— son capaces de representar de modo muy convincente las emociones de los personajes de historieta, aún prescindiendo de la importante información que da el color. En los mapas, simples trazos hechos sobre una superficie plana y la identificación de una escala son capaces de representar accidentes de terreno, distancias, vías de acceso a lugares previamente desconocidos y hasta alturas (con un poco de entrenamiento). Las representaciones no coinciden totalmente con lo representado (los colores son fenómenos psicológicos), el dibujo no es el personaje, el mapa no es el territorio, pero todos los primeros dan información parcial importante para las personas, que es todo lo que se necesita. Es más, a veces el exceso de información sobre la realidad puede ser tan malo como su ausencia total si las personas no son capaces de procesarla. Borges satiriza magistralmente el tema en el brevísimo relato Del rigor en la ciencia (del libro El Hacedor):
(...) En aquel Imperio, el Arte de la Cartografía logró tal Perfección que el mapa de una sola Provincia ocupaba toda una Ciudad y el mapa del imperio, toda una Provincia. Con el tiempo, esos Mapas Desmesurados no satisfacieron y los Colegios de Cartógrafos levantaron un Mapa del Imperio, que tenía el tamaño del Imperio y coincidía puntualmente con él. Menos Adictas al Estudio de la Cartografía, las Generaciones Siguientes entendieron que ese dilatado Mapa era inútil y no sin Impiedad lo entregaron a las Inclemencias del Sol y de los Inviernos. En los desiertos del Oeste perduran despedazadas Ruinas del Mapa, habitadas por Animales y por Mendigos; en todo el País no hay otra reliquia de las Disciplinas Geográficas. (Las mayúsculas son de Borges.)
Las representaciones más complejas, las que no guardan relación directa con la información que brindan los sentidos, son las usadas por algunas ciencias para explicar hechos de la naturaleza. Un ejemplo (no el único) es la Física, donde el intento de explicar los orígenes del mundo material se han introducido no sólo partículas hasta el momento indetectables —como el bosón de Higgs— sino hasta universos con dimensiones muy diferentes a las 4 tradicionalmente aceptadas (3 del espacio y 1 del tiempo).
Fuentes

  • Berger, Peter L. & Luckmann, Thomas; La construcción social de la realidad; Amorrortu Editores; Buenos Aires; 2001 (17ª reimpresión).
  • Foucault, Michel; Las palabras y las cosas; Siglo XXI Editores; México - España; 2008; ISBN 9789876290500.
  • Kahler, Erich; Historia universal del hombre; Fondo de Cultura Económica; México; 1946 (1ª edición).
  • Lee, Clarissa Ai Ling; conferencia Speculative Reading, Speculative Physics – the Ontology of the Large Hadron Collider; Duke University; Durham (EEUU); ¿2012?.
  • Luria, Alexander Románovich; Conciencia y lenguaje; Pablo del Río Editor; Madrid (España); 1979.
  • Popper, Karl R., Realism and the aim of science; Routledge; Londres (Reino Unido); 1985.
  • Sábato, Ernesto; El escritor y sus fantasmas; Edit. Aguilar; Ciudad de Buenos Aires; 1964 (2ª edición); SábatoE EF.
  • Wittgenstein, Ludwig; Tractatus logico-philosophicus; Edit. Altaya; Barcelona (España); 1994; ISBN 8448701569.

viernes, 14 de marzo de 2014

¿A QUE LE TEMEN LOS MEXICANOS?

Antropología del PRI


Alguna vez, el dictador Porfirio Díaz (1830-1915) le hizo a Francisco Bulnes una descripción de los mexicanos integrados a su sistema: "Los mexicanos están contentos con comer desordenadamente antojitos, levantarse tarde, ser empleados públicos con padrinos de influencia, asistir a su trabajo sin puntualidad, enfermarse con frecuencia y obtener licencias con goce de sueldo, no faltar a las corridas de toros, divertirse sin cesar, tener la decoración de las instituciones mejor que las instituciones sin decoración, casarse muy jóvenes y tener hijos a pasto, gastar más de lo que ganan y endrogarse con los usureros para hacer posadas y fiestas onomásticas. Los padres de familia que tienen muchos hijos son los más fieles servidores del gobierno, por su miedo a la miseria. A eso es a lo que tienen miedo los mexicanos de las clases directivas: a la miseria, no a la opresión, no al servilismo, no a la tiranía; a la falta de pan, de casa y de vestido, y a la dura necesidad de no comer o sacrificar su pereza." (Enrique Krauze, Biografías del poder I. Porfirio Díaz, pp. 80-81.)
Esta antropología del Porfiriato inspiraba el sistema que superó las guerras civiles, el caos y la violencia del siglo XIX con un paternalismo autoritario. Si eres buen hijo, empleado o socio subordinado, tienes garantizado el pan: no porque te lo ganes industriosamente con tu capacidad, sino porque un buen padre ve por su familia. En cambio, si te rebelas a mi autoridad, te golpearé hasta doblegarte. Tienes libertad para elegir: pan o palo.
Daniel Cosío Villegas, que estudió el Porfiriato y el nuevo sistema que superó las guerras civiles, el caos y la violencia en el siglo XX, señaló las reencarnaciones del antiguo régimen en el nuevo, a pesar de que se presentaba como su polo opuesto, como su negación revolucionaria. Hoy que se revalora a Porfirio Díaz, y que los nuevos científicos en el poder consideran de mal gusto (y con razón) llamarse revolucionarios, algunos pesimistas toman la reencarnación por el lado equivocado. No para criticar el régimen actual, como lo hacía Cosío Villegas, sino para lamentar que no seamos capaces de superarlo, porque responde al carácter nacional: los pueblos tienen los gobiernos que se merecen.
Es lo mismo que han dicho, pero elogiosamente, los panegiristas del PRI. Los narcisismos colectivos, como los individuales, se complacen en señalar qué especiales somos. La singularidad del sistema político mexicano ha servido para legitimar su permanencia, como si fuese una expresión de nuestra forma de ser. ¿Mejorar el sistema? Por supuesto. Está abierto a las ideas, a las iniciativas, a las personalidades, de muy distintas corrientes políticas. Pero cambiarlo, no. Sería desnaturalizarnos. Contra democracia, idiosincrasia. O, mejor dicho: la idiosincrasia es nuestra democracia, que no tiene nada que pedirle a los modelos extranjeros de alternancia en el poder. Han venido sabios del mundo entero para estudiar el sistema político mexicano, y, después de mucho quebrarse la cabeza, han confesado que es un misterio único en el planeta.
Resulta extraño que, después del auge que tuvo la filosofía de lo mexicano y hasta el psicoanálisis del mexicano, no se haya intentado una antropología política del mexicano, aprovechando las observaciones de Porfirio Díaz, Francisco Bulnes, Andrés Molina Enríquez, Daniel Cosío Villegas, Octavio Paz y tantos otros (autores, a veces, de una sola frase genial, como la de César Garizurieta: "Vivir fuera del presupuesto es vivir en el error"). Resulta extraño que se haya escrito una Antropología de Hollywood, pero no una Antropología del PRI.
Pero, ¿nos hace falta? Sí, desde luego, para observar a la curiosa tribu del sistema: sus métodos, rituales, valores, creencias y costumbres. No, para darnos cuenta de que son variantes del zoón Politikón universal. Muchos pueblos han tenido que vivir bajo la disyuntiva del "pan o palo". El acomodo social ante esa realidad política provoca sentimientos de impotencia que afloran igualmente en la Francia del siglo XVI (Étienne de La Boétie) que en la Rusia del XX (Andrei Sinyavski). En México, también se ha dicho: la corrupción somos todos. Lo cual es ignorar qué difícil y peligroso es ponerse valiente con unos asaltantes, sobre todo cuando son al mismo tiempo las autoridades.
Una sociedad secuestrada por un sistema hábil tiene complicidades objetivas y hasta psicológicas (como en el llamado síndrome de Estocolmo) con sus secuestradores. Pero la situación expresa una realidad política transitoria, no un carácter nacional. Algunos millones de votantes adicionales que impongan la alternancia en el poder pueden cambiar la antropología del PRI.

sábado, 8 de marzo de 2014

ETAPA DE DIAGNOSTICO O ESTUDIO DE LA REALIDAD

Macías Reyes, Rafaela. (2222). El trabajo sociocultural comunitario. Fundamentos epistemológicos, metodológicos y prácticos para su realización. recuperado de http://www.eumed.net/libros-gratis/2012a/1171/etapa_de_diagnostico.html

ISBN-13: 978-84-15547-46-4 
Nº Registro: 201219145


EL TRABAJO SOCIOCULTURAL COMUNITARIO. FUNDAMENTOS EPISTEMOLÓGICOS, METODLÓGICOS Y PRÁCTICOS PARA SU REALIZACIÓN


3.2 Etapa de  diagnóstico o de estudio de la realidad
Materializar en un diagnóstico el concepto de realidad como articulación de procesos heterogéneos, acarrea el empleo de tres supuestos teóricos que permiten definir a la realidad que se pretende diagnosticar:
a) Supuesto del movimiento
b) Supuesto de la articulación de los procesos
c) Supuesto de la direccionalidad.

El supuesto del movimiento está previniendo contra una comprensión estática de la realidad, lo que puede provocar confusión entre los parámetros conceptos indicadores, desde los cuales se observa la realidad  respecto a la segmentación en parámetros impuesta por la necesidad de conocer una situación presente.
El supuesto de la articulación de los procesos, todos los fenómenos de la realidad social se encuentran en relación y dependencia mutua. La realidad es un todo interrelacionado y no un conjunto de cosas y procesos aislados, separados unos de otros y los conceptos indicadores sólo dan cuenta, de determinados ángulos particulares por lo que estos conceptos recuperan la realidad de una manera fragmentaria, no considerando la articulación entre los mismos.
El supuesto de la direccionalidad se erige en una dimensión del mismo proceso y no el valor ni el resultado de una simple elección de metas; la meta impone al proceso una dirección derivada de lo deseado sin atender a la naturaleza misma de los procesos.
Desde la perspectiva de la direccionalidad se exige un recorte de la realidad que toma en cuenta esta articulación entre los procesos estructurales y los que son determinados por la intervención de los sujetos sociales.
La direccionalidad nos advierte sobre la necesidad de subordinar la orientación de una meta como fin deseado, hacia la detección de las potencialidades de desarrollo de la realidad. “Conocer y estudiar la  realidad  es una operación que se puede resolver de muchas maneras...” (Cembranos y otros; 1992; 31) Los autores de la metodología del proyecto Unicornio de la Universidad de Oriente plantean, “Uno de los principales elementos a tener en cuenta para la realización de cualquier diagnóstico es de asumir la realidad como una totalidad. Este nos permite conocer los principales elementos que la caracterizan, señalando cuales son los aspectos más distintivos que ella muestra, en los órdenes de existencia y carencias”. (Colectivo de autores; 2000:2)
Por su lado Cembranos y otros señalan: “Una realidad se puede conocer desde dentro y desde fuera, en lo objetivo y lo subjetivo, la realidad se puede describir, analizar, interpretar, contar, valorar...” (1992;33)
Para realizar este análisis en la metodología de trabajo sociocultural se propone un acercamiento a la realidad desde el diagnóstico como procedimiento que indica qué pasos, fases, etapas o niveles se requieren para obtener una determinada información. Como proceso mediante el cual se estudia, analiza, caracteriza, interpreta y comprende una determinada realidad. Es también una medición en tanto posibilita identificar y evaluar el estado en que se encuentra una comunidad determinada.
El diagnóstico de la metodología para el trabajo sociocultural ofrece un conjunto de informaciones dirigidas a visualizar el desenvolvimiento de todas las relaciones sociales y culturales de la comunidad o institución para proponer las alternativas que permitan la transformación sociocultural.
El estudio de la realidad se realiza en dos momentos o niveles que van a coincidir con dos tipos de diagnósticos, los que proporcionan toda la información para realizar el análisis en toda su amplitud y profundidad.
La realización del estudio de la realidad implica una preparación previa de orden teórico-metodológico del grupo de los investigadores-promotores o de los tutores y estudiantes, cuya función principal es la de asesorar al Grupo Coordinador para el Trabajo Sociocultural Comunitario y se encarga de seleccionar y diseñar los instrumentos necesarios para realizar la indagación científica.
Este grupo  realiza un conjunto de tareas:
  • Curso de preparación en el orden del conocimiento y profundización en la especificidad del enfoque de la investigación particularmente lo referido a  la complementariedad metodológica que se utiliza en la metodología para el trabajo sociocultural comunitario.
  • Discusión de temas relacionados con las problemáticas a diagnosticar  (cultura, política cultural, desarrollo sociocultural, dinámicas grupales, necesidades socioculturales y otros)
  • Determina la estrategia para el desarrollo del estudio de realidad
  • Determinación de los métodos a emplear
  • Elaboración de las variables, dimensiones, indicadores y categorías analíticas.
  • Selección y elaboración de las técnicas e instrumentos necesarios para realizar la investigación.
  • Imposición de los instrumentos para la recogida de la información
  • Análisis de la información, elaboración del informe y presentación del mismo en el Grupo Coordinador para el Trabajo Comunitario.
El Grupo Coordinador para el Trabajo Sociocultural es una experiencia interesante que ha sido utilizada por el proyecto ENTRESCULTURAS y que se considera contribuye a realizar el trabajo sociocultural en mejores condiciones. Se erige como el conductor del proceso de indagación de la realidad sociocultural comunitaria, lo conforman:
1.- El grupo investigadores-promotores que posee la técnica
2.- Representantes de las instituciones, organizaciones políticas, de masas, sociales y   del Grupo de trabajo comunitario de la comunidad.
3.- Líderes informales (comunitarios) que poseen las experiencias y las mejores vivencias, los saberes comunitarios.
El Grupo Coordinador para el Trabajo Sociocultural, funciona como una red viva en la que se generan, organizan, planifican, divulgan y evalúan las acciones socioculturales, establece las relaciones de colaboración con las instituciones y organizaciones y garantiza la unidad comunidad- Grupo investigadores-promotores.
El Grupo Coordinador para el Trabajo Sociocultural requiere de:
1. Cohesión, disciplina, trabajo  en equipo y tolerancia.
2. Sentido de la responsabilidad.
3. Sentimiento de pertenencia a la comunidad o institución.
4. Respeto a las tradiciones comunitarias e institucionales.
5. Considerar las potencialidades de la comunidad.
Desarrolla  las siguientes tareas:
1. Contactar con los líderes formales e informales de la comunidad e institución.
2. Sensibilizar a los directivos de las instituciones, entidades y organizaciones sobre la importancia y necesidad de realizar la indagación.
3. Concertar acciones con el gobierno local.
4. Involucrar a todos los sectores de la comunidad en el proceso de análisis de la realidad.
5. Recepcionar las opiniones y sugerencias de los comunitarios para realizar a transformación sociocultural.
6. Valoración de los posibles agentes multiplicadores del cambio sociocultural.
7. Organizar las actividades socioculturales
8. Evaluación de los resultados de las actividades socioculturales.

La creación del Grupo Coordinador para el Trabajo Sociocultural es una vía para potenciar la espiritualidad de los comunitarios, al posibilitar la participación consciente y comprometida en la determinación de las necesidades socioculturales, en su satisfacción, en el enriquecimiento cultural, en el surgimiento y desarrollo de habilidades que les permiten organizar y dirigir las acciones conducentes  a la transformación sociocultural comunitaria. 
Este grupo desarrolla su actividad tomando en consideración el principio de la coordinación, debe registrar, acopiar y conservar los documentos que se redactan en las reuniones de mayor significación, lo que permite contribuir a registrar la memoria del trabajo sociocultural que se realiza.
En el estudio de la realidad que se realiza a partir de esta metodología se privilegia la utilización de los métodos de:
  1. Observación
  2. Investigación-Acción-Participación.
  3. Etnográfico
 En la Metodología para el trabajo sociocultural el Ciclo General del Diagnóstico
 Incluye:
1.- Diagnóstico preliminar o general (Fase I)
2.- Diagnóstico Integral (Fase II)
El diagnóstico preliminar o general, tiene por objeto acercarse a la problemática de la comunidad, con el fin de captar los problemas que para esa comunidad o institución son importantes o más significativos, o de las carencias más evidentes.
La fase preliminar del diagnóstico o Fase I, se realiza atendiendo a las  variables o indicadores siguientes: industrias, fabricas, ubicación geográfica,    grupos etáreos,[1] procedencia de las familias, viviendas, edificaciones, movimientos migratorios y desplazamientos comunitarios, organización social, conflictos sociales, natalidad, mortalidad, ocupación, nivel de instrucción, disponibilidad de agua para las familias, disponibilidad de servicio sanitario.
Relaciones políticas, estructuras y niveles, liderazgo, agrupaciones, instituciones, número de familias, composición socioclasista, obreros, trabajadores por sectores, personal técnico, campesino, intelectuales, cuentapropistas.
Con la aplicación de estas variables e indicadores se comienza  el proceso de la medición, que en términos cuantitativos y cualitativos, aportarán significativos elementos de la realidad sociocultural comunitaria. El objetivo de esta fase: Caracterizar a la comunidad de manera que permita obtener una información del estado en que se encuentra la realidad económica, social, política y cultural, aportando como resultado, sus principales rasgos que permiten tener un conocimiento general de la comunidad.
Para la ejecución de esta etapa es muy importante la aplicación de técnicas que posibiliten la recogida de la información: Mapas, entrevistas estructuradas, no estructuradas, entrevistas en profundidad, enfocadas, encuestas, cuestionarios, historias de vida,  trabajo con los documentos, observación, informes estadísticos. Se utiliza fundamentalmente la descripción para elaborar esta parte del diagnóstico.
El conocimiento de aquellos aspectos de carácter preliminar que dan una caracterización general de la realidad en estudio, pone en condiciones de planificar la segunda fase o Diagnóstico Integral al Grupo Coordinador para el Trabajo Sociocultural.
La fase II . En la que se ejecutará el Diagnóstico Integral, considerado como el estudio que proporcionará el conocimiento más profundo de las características, relaciones, naturaleza, particularidades de la comunidad estudiada, se presenta en la metodología para el trabajo sociocultural como el momento principal para la caracterización  y estudio del estado en que se encuentran los problemas de carácter sociocultural.
 Le antecede al mismo, la obtención de una valiosa información, brindada por el diagnóstico general, la cual permite elaborar el BANCO DE PROBLEMAS, reflejando en este,  aquellas carencias y necesidades económicas, sociales y culturales que en alguna medida entorpecen el desarrollo integral de la comunidad.
Para el trabajo sociocultural comunitario, el diagnóstico integral permite focalizar las problemáticas más sensibles y vivenciadas por la población, que desde los referentes culturales, exigen respuestas. Desde la visión cultural, las carencias y necesidades, indican objetivamente, los niveles de la calidad de vida que caracteriza a la comunidad, así como el grado de participación en la solución de ellas.

La  realización del diagnóstico integral se ejecuta atendiendo a las características socioculturales de la comunidad y a los ejes metodológicos para la realización del diagnóstico sociocultural: 1)memoria histórica, hacer énfasis en los códigos culturales, los actos ceremoniales, las tradiciones, y la autoidentificación comunitaria 2) relación comunidad—instituciones, o institución-instituciones, 3) relación comunidad-entorno natural y social, o relación institución - comunidad – entorno, 4) Necesidades socioculturales o problemas que afectan el desarrollo, los que unidos a la percepción social, la explicación, interpretación, alternativas y ajuste de la realidad completarán  Diagnóstico Comunitario.

Memoria histórica 
La memoria histórica es la memoria colectiva, memoria de grupo, es flujo de recuerdos, evocaciones, costumbres, hábitos, toda memoria es patrimonio compartido en tanto una parte de esta, se encuentra conformada por el cúmulo de experiencias no vividas sino asumidas a partir del conocimiento. Todo sujeto es portador de una memoria, que es el resultado de una sumatoria de sujetos de los cuales ninguno ocupa una posición privilegiada, sino que han contribuido a darle al individuo su sentido de universalidad.
La memoria histórica es la capacidad de recordar, es el soporte donde quedan impresas las huellas o trazos del pasado, la información virtual y actualizable que estas contienen, y la  información efectivamente actualizada en forma de recuerdos.
Si es una institución los aspectos a considerar serían:
  • Sucesos significativos, fundación, fundadores, personalidades, tradiciones. 
  • Lugar de la institución en el sistema de la cultura.
  • Misión, objetivos y funciones  del centro.  Los programas y acciones que hay en ejecución.
  • Títulos honoríficos, distinciones recibidas, vanguardias en las diferentes instancias, distinciones individuales y cualquier dato de interés que cualifique la Institución. Acontecimientos históricos y culturales ocurridos en la institución o el territorio que tengan relación con ella.
  • Leyendas, mitos, costumbres, fiestas, canciones, juegos,  que constituyen saberes que atesora la institución.
  • Fundadores
Técnicas para recoger la información requerida: encuestas, entrevistas estructuradas, recopilación documental, talleres de reflexión, entrevistas a expertos, técnica de visualización con tarjetas.

Relación comunidad – instituciones
Esta relación posibilita comprender cómo la comunidad se relaciona con las instituciones que están situadas en su espacio, con las que necesariamente tienen que mantener determinados vínculos para su desarrollo, los aspectos que permiten realizar este análisis son: nivel de intercambio con las instituciones, existencias de acuerdos entre estas para dar respuestas a la comunidad, grado de satisfacción que muestran los comunitarios respecto a las relaciones establecidas con las instituciones y su nivel de respuesta, intercambio, acciones compartidas y parámetros utilizados para evaluar la efectividad de estas relaciones.
Cuando se trate de una institución se asume la relación institución- instituciones y los elementos a considerar los siguientes:
1.- Nivel de intercambio con las instituciones, existencia de convenios de trabajo
2.- Grado de satisfacción que muestran los directivos y trabajadores  respecto a las relaciones establecidas con otras instituciones.
3.- Nivel en el que se refleja la materialización de la política cultural del Estado
4.- Nivel de intercambio entre las instituciones.
5.- Acciones compartidas entre las diferentes instituciones
6.- Parámetros utilizados para evaluar la efectividad de estas relaciones
7.-Convenios que respaldan estas relaciones, su cumplimiento
Técnicas para la recogida de la información: recopilación documental, talleres de reflexión, tertulias, entrevistas estructuradas, encuestas, lluvias de ideas diez deseos, técnica de visualización de tarjetas

Relación comunidad entorno natural y social 
El entorno es el espacio en el cual los comunitarios satisfacen sus necesidades materiales y espirituales, donde se realizan sus valores como seres sociales, el entorno es fuente de recursos actuales y potenciales, de valores estéticos, recreativos y sobre todo el escenario en que se desarrollan las futuras generaciones.
El trabajo en las comunidades ha de dirigirse a buscar una relación equilibrada entre la comunidad y su entorno, de manera que se proteja los valores naturales con que contamos, vivir es hacerlo a plenitud,  en un ambiente sano agradable que puedan disfrutar también otros.
Para un estudio adecuado de esa relación se deben considerar:
  • Conocimiento de los problemas ambientales de la comunidad por los actores sociales.
  • Presencia de tradiciones en el uso y manejo de los recursos naturales.
  • Conocimiento de la flora y la fauna, suelo, clima, fuentes de abastecimiento de agua.
  • Acciones concretas de la comunidad dirigidas al cuidado y protección del medio ambiente.
  • Iniciativas creativas de la comunidad para participar directamente en la solución de los problemas ambientales.
  • Grado de implementación de las orientaciones metodológicas existentes para los organismos e instituciones respecto al cuidado del medio ambiente.
  • Grado de integración de los esfuerzos de las distintas organizaciones e instituciones en la solución de los problemas ambientales.
El logro de una relación armónica entre la institución, el entorno y la comunidad es el resultado de diversos factores  que contribuyen a establecer el justo equilibrio para el desarrollo.

Elementos a tener en cuenta para el análisis de la relación institución, comunidad entorno:
1.- Conocimiento de los trabajadores de los problemas ambientales relacionados con su entorno más cercano.
2.- Acciones de la institución en función de la protección de su entorno natural y social.
3.- Acciones de la institución relacionadas con el cuidado y conservación de los bienes patrimoniales.
3.- Proyecto de la institución dirigido a potenciar la relación de la institución con la comunidad.
4.- Conocimiento por la comunidad de la institución y sus funciones relacionadas con su desarrollo cultural.
5.- Conocimiento de los trabajadores y directivos de las potencialidades de la comunidad para su desarrollo cultural.
6.- Ejecución de acciones directas de la institución y la comunidad.

Técnicas para la recogida de la información:  encuestas, entrevistas estructuradas, recopilación documental, talleres de reflexión, lluvia de ideas, diez deseos, grupos nominales, debates, técnica de visualización de tarjetas.

Necesidades o problemas que afectan la gestión de la institución.
Son consideradas estados que reflejan la  insatisfacción  de los actores sociales, grupos humanos en cuanto a las actividades propias del desarrollo y del cumplimiento de sus funciones o de la misión de su institución. 
Las necesidades conducen a los actores sociales a generar soluciones encaminadas a satisfacerlas temporalmente, las necesidades se convierten en fuerza motriz para impulsar el desarrollo cuando se armonizan adecuadamente.
Es necesario en este momento del análisis  dejar hablar la realidad” . Hasta el estudio del eje anterior nos referimos a lo que hay, o lo que tiene la Institución Sociocultural. O la comunidad, completa la descripción lo que no tiene ella, este es un aspecto proyectivo y creativo. Amplía el marco de referencia y hace que las personas se proyecten, supone una guerra abierta a la concepción acabada y estática de la realidad. Este aspecto consiste en hacer que las personas hablen y discutan sobre la realidad que no tienen, lo que les falta, lo que no es. 
Para este momento se utilizarán: reuniones, tertulias, mesas debates, recopilación documental, localización bibliográfica,  (encuestas) talleres de reflexión, lluvia de ideas,  pasado mañana, diez deseos.
Otro aspecto de vital importancia para la detección de las necesidades es la PERCEPCIÓN SOCIAL que consiste en  saber lo que piensan sobre su realidad los actores sociales, conocer el valor y las posibilidades que los mismos le otorgan a su realidad. Puede considerarse como el momento en que se explora lo que los actores sociales piensan de su comunidad o institución.
Cómo hacerlo? Primero libremente sin planeación, escuchando las opiniones de las personas, observando su comportamiento, luego de forma estructurada mediante las entrevistas, grupos de discusión, conversaciones informales, análisis de artículos de prensa local técnica de las nueve cuestiones.
Completa este momento de gran significación la  EXPLICACIÓN, INTERPRETACIÓN, momento en el que se analizan las causas, condicionamientos la estructura de la realidad. Esta explicación tiene la intención de conocer más la realidad para proponer alternativas en función de mejorar la misma.
Las técnicas que se pueden utilizar son: seminarios, grupos de discusión, talleres de reflexión, consulta a expertos.
Después de realizado todo el trabajo de indagación y con los datos obtenidos se procede al AJUSTE DE LA REALIDAD, fase en la que se ordena la información obtenida y generada en el colectivo.
Se trata de:
1.- Ordenar las necesidades o problemas
Priorizar según:
  • Importancia, urgencia
  •  las expectativas de éxito en su resolución   
2.- Ordenar posibilidades atendiendo a los recursos disponibles, el nivel de conciencia colectiva, al entrenamiento del grupo para el trabajo, a la complejidad de los planes, la dificultad y las tareas.
Anticipar y prever dificultades 

Técnicas que pueden ser utilizadas: lluvia de ideas, paneles, mesas redondas, talleres de reflexión, encuestas, grupos nominales, pasado mañana  y entrevistas, técnicas de las nueve cuestiones, técnica de visualización de tarjetas.[2] 
Aspectos a tener en cuenta para la detección de las necesidades o problemas
1.- Qué aspectos son deficientes a juicio de los directivos,  trabajadores o comunitarios y Grupo Coordinador,  que pueden afectar el cumplimiento de la misión y funciones de la institución.
2.- Cómo les gustaría que fuera su centro de trabajo o comunidad.
3.- A juicio de los trabajadores  o  de los comunitarios. La institución o comunidad cumple con su encargo social.
4.- Qué no tiene su institución que podría ayudar a ser más eficiente en el cumplimiento de su misión o qué no tiene la comunidad que podría influir en la participación comunitaria en la transformación sociocultural.
5.- Qué amenazas afectan la institución  o comunidad.
6.- Qué oportunidades pueden ser aprovechadas por la institución o comunidad  para su desarrollo.
7.-Qué alternativas proponen los trabajadores,  directivos o comunitarios  para la solución de los problemas o la satisfacción de las necesidades.
8.- Qué debilidades posee la institución que afecta su gestión.
9.- Qué debilidades posee la comunidad que afecta el desarrollo sociocultural de la misma.

En esta etapa de la metodología se desarrollan un conjunto de acciones de Orientación Educativa tales como:
1.- Análisis con los diferentes factores que intervienen en la práctica laboral y científica las tareas que desarrollaran los estudiantes, lo que está determinado por el año que cursen y por tanto por la asignatura que ejerce la función de integradora (aparece en la estrategia de desarrollo de la práctica laboral y científica y de la Disciplina Principal Integradora).
2.- Se somete a análisis en los grupos de estudiantes el aspecto de la realidad que será investigado, así como las actividades relacionadas con la promoción y animación sociocultural que se realizará  de acuerdo al contenido de la Disciplina Principal Integradora.
3.- En actividad con los estudiantes y tutores se determinan los instrumentos que se utilizaran así como las acciones necesarias para su implementación y procesamiento de los datos obtenidos.
Las relaciones que se fomentan en el proceso de la indagación científica posibilitan la GRADUAL ACEPTACIÓN  por la comunidad de los que inducen el cambio. Este ha sido para la experiencia acumulada, uno de los principales resortes del trabajo comunitario.
Asumir la concepción de que el Grupo de investigadores-promotores, sólo tienen la técnica y el saber científico que han cultivado en la academia, no la vivencia comunitaria, por lo general se asiste a la comunidad temporalmente, (las experiencias obtenidas en Cuba avalan esta idea) implica impregnar al proceso de la búsqueda de información de determinados principios de actuación: Respeto a la diversidad.
Las constantes lecturas que se hacen de los resultados del diagnóstico permiten antes que se culmine el mismo, conocer, o al menos, avizorar, las alternativas posibles para corregir las dificultades, carencias y contradicciones, aunque como bien se ha planteado en la propuesta, esta metodología  está enfocada para elaborar alternativas.  Lo anterior implica que  de sus resultados se deriven la concepción de importantes instrumentos que en manos de la comunidad, (fundamentalmente), pueden ser aplicados para perfeccionar su  desarrollo sociocultural.
El análisis de los resultados se puede hacer desde cada uno de los EJES CLAVES, cerrando con ello el momento de la operacionalización de sus contenidos. Es en éste  donde se retoman cada uno de los vocablos, oraciones, expresiones de los ejes para poder hacer así las valoraciones necesarias. Qué tradiciones existen en las comunidades, a qué época pertenece, qué se hace con cada una de ellos, si son conocidas, si la población se reconoce en ellos, qué acciones se desarrollan, cuándo se hacen, los niveles de participación, otras lecturas, por sólo ilustrar .Las respuestas indican: existencia de ellos, estado en que se encuentran, conocimiento de la comunidad de sus presencias.
Desde otra perspectiva, la de las políticas culturales y las alternativas para el desarrollo cultural,  las lecturas nos conducen a realizar otras valoraciones: niveles de aplicación de las políticas culturales, conocimiento de ellas por parte de los que conducen el desarrollo, para la elaboración de programas, integración de la cultura a los desafíos del desarrollo, la presencia de los indicadores cualitativos que ofrece la cultura para evaluar el desarrollo a escala humana. Las valoraciones hechas, que se han estado compartiendo con las personas que tienen poderes de decisión, (gobierno local) se convierten en canales de información y retroalimentación.
Consecuentemente  las consideraciones finales que se obtengan permiten además de caracterizar la vida cultural de las comunidades, contribuir  decididamente , si se utilizan bien los mismos, a elevar los niveles de responsabilidad , de sensibilidad de una parte importante de la población, acerca de la importancia  que tiene para sus proyectos de vida , el reconocerse en sus historias y en sus culturas. Y a partir de estos resultados, las comunidades, a través de su tejido social, y en consulta con los demás niveles de dirección gubernamental, podrán disponer de informaciones valiosas, objetivas y científicas para proseguir  su desarrollo.

En conclusión, los resultados del estudio de  la realidad sociocultural deben aportar:
  • Caracterización de la realidad e identificación precisa de los problemas, necesidades, potencialidades y aspiraciones, así como su grado de incidencia y magnitud.
  • Alternativas para resolver los problemas encontrados,
  • Bases para orientar el curso de la intervención sociocultural, tomar decisiones,  y diseñar el plan correspondiente.

FIN DEL EXTRACTO…,



[1] El concepto se refiere a los grupos de edad en que se divide la población, un ejemplo es el grupo de 0 a 1 año, luego el de 1 a 5, y de aquí los grupos se dividen en subgrupos cada cinco años hasta los 65 años, luego de se hace un grupo de 65 años y más. 
[2] Ver: Cembranos Fernando, et al..La Animación  Sociocultural: Una propuesta metodológica, Editorial popular, S. A. Madrid, 1992, p. 35/47.